Un juez federal vinculó a proceso al presunto jefe de plaza de La Mayiza en Baja California y dos de sus lugartenientes, por la presunta distribución de drogas sintéticas en centros comerciales de Ensenada, Tijuana y Mexicali.
El juez de control vinculó a proceso a Óscar Uriel Chaparro de la Rosa, jefe de plaza de la célula criminal de «Los Rugrats», brazo armado de la facción del Cártel de Sinaloa que encabeza Ismael Zambada Sicairos, «El Mayito Flaco», Luis Alberto Ayala Jáuregui, alias «El Loco», y Enrique Noé Barrera Loera, «El Kike».
De acuerdo con autoridades federales, «El Loco» era el responsable de supervisar la distribución de drogas de esta célula delictiva y es hijo de Tania Jáuregui Félix, quien fue detenida el año pasado en Tijuana y cumple una condena.
Los tres fueron procesados por delincuencia organizada, con la finalidad de cometer delitos contra la salud, y Ayala y Barrera también por un delito contra la salud en la modalidad de posesión de metanfetamina con fines de comercio y posesión de cartuchos de uso exclusivo del Ejército.
La dependencia no informó cuál fue el Centro de Justicia Penal Federal donde fueron vinculados a proceso ni el centro penitenciario en el que fueron recluidos.
«La indagatoria contra Luis «N» fue iniciada en mayo de 2026 tras una denuncia anónima.Como resultado de las investigaciones se sabe que Óscar «N», asegurado hace unos días durante un cateo en Durango, es probablemente el líder criminal de la mencionada organización», dijo la FGR.
«De acuerdo con la investigación, el modus operandi de este grupo delictivo consistía en recibir drogas sintéticas para su distribución en centros comerciales. Para ello, ocultaban y guardaban la droga en casas que rentaban o en viviendas que conseguían a través de plataformas para estancias de corto plazo».
Según la Fiscalía, la indagatoria contra esta célula delictiva inició a mediados de 2025, al catear un domicilio en Tijuana, identificado como lugar de venta y distribución de drogas.
Desde entonces a la fecha, la FGR ha ejecutado nueve órdenes de cateo en distintos inmuebles, ocho en Tijuana y una en Durango, donde fueron detenidas siete personas y se aseguraron distintas cantidades de droga, armas de fuego, cartuchos y vehículos.






