En medio del conflicto gremial que se vive en el IMSS, el médico especialista en urgencias Miguel Armendáriz denunció la sustracción de una carpeta que contenía las firmas de la base trabajadora reunidas para exigir la salida del dirigente sindical Rafael Olivos, luego de que este último declarara que se retiraría del cargo si el personal lograba reunir una cifra específica de respaldos.
En entrevista, Armendáriz contrapuso la postura del liderazgo gremial frente a las acciones emprendidas en los pasillos hospitalarios.

Explicó que, tomando la palabra a la advertencia hecha por Olivos, diversos trabajadores comenzaron a recabar los apoyos solicitados por la propia base para hacer efectiva la condición de su renuncia; sin embargo, acusó que simpatizantes de la dirigencia regional sustrajeron una de las carpetas de recaudación de un departamento para entregársela a directivos del sindicato.
El especialista en urgencias expuso las implicaciones de esta sustracción en el personal: «la carpeta fue robada, no fue perdida… se inició la recolecta de firmas solicitada explícito por el doctor Rafael Olivos… la sustrajeron de ese departamento y se la entregaron a los dirigentes regionales… los compañeros que se encuentran en esa lista claro que ahorita se encuentran con miedo de represalias hacia sus personas».
Asimismo, el médico destacó que, aunque el procedimiento debería canalizarse por la vía institucional mediante comisiones de honor y justicia, existe zozobra e incertidumbre entre los agremiados ante el temor de presiones laborales o disciplinarias.
Pese a la filtración de audios y señalamientos dirigidos a desmotivar el movimiento en la región, Armendáriz enfatizó que la exigencia de la base sigue vigente, enfrentando el clima de tensión e intimidación derivado de la confrontación gremial en el municipio.





