MATAMOROS RESIENTE LAS CONSECUENCIAS DE LA VIOLENCIA: CENIZAS, NEGOCIOS CERRADOS Y AUSENTISMO

Debes leer

Matamoros amaneció este viernes con calles semivacías, vehículos calcinados y un ambiente de temor, luego de la jornada de violencia que se desató tras la detención de Axel Alfredo “N”, identificado como uno de los objetivos prioritarios de las autoridades mexicanas.

Un día después de los bloqueos y ataques, los habitantes comenzaron a retomar sus actividades con cautela.

En las principales avenidas todavía permanecían unidades de carga pesada y vehículos incendiados, mientras algunas vialidades tuvieron que ser cerradas para retirar los restos de las unidades y limpiar los residuos de aceites y sustancias químicas que dejaron los incendios.

El temor también alcanzó a las familias. Padres de estudiantes de bachillerato y educación media superior optaron por no enviarlos a clases ante la incertidumbre de que pudieran registrarse nuevos hechos violentos.

Ante esta situación, escuelas públicas y privadas comunicaron a los padres de familia que no habría inconvenientes por la inasistencia de sus hijos. Varios planteles particulares, además, optaron por impartir clases a distancia mediante plataformas de Internet.

El transporte urbano comenzó a reactivarse durante las primeras horas de la mañana y, cerca de las 10:00 horas, operaba prácticamente en su totalidad.

La excepción fueron algunas unidades de transporte irregular, conocidas como «piratas», varias de las cuales estuvieron entre las más afectadas durante los bloqueos, al ser despojadas a sus conductores y posteriormente incendiadas.

Mientras tanto, trabajadores municipales, con apoyo de autoridades estatales y militares, iniciaron las labores de limpieza y retiro de vehículos siniestrados. En distintos puntos, elementos de seguridad mantenían acordonadas las zonas donde todavía se realizaban trabajos.

De acuerdo con un recuento preliminar, 52 vehículos resultaron afectados, cinco de ellos pertenecientes al transporte público. Algunos todavía permanecían en las avenidas durante la mañana del viernes.

El impacto también alcanzó a la actividad comercial.

Representantes del comercio organizado estimaron pérdidas de entre 25 y 30 millones de pesos, considerando los daños materiales y las afectaciones económicas provocadas por el cierre de establecimientos desde el mediodía del jueves hasta el viernes.

En algunas vialidades, los vehículos incendiados permanecieron durante varias horas. Esto se debió, en ciertos casos, a que sus propietarios esperaban la intervención de las compañías aseguradoras para documentar los daños. También hubo unidades de carga cuyos responsables tuvieron que recuperar la mercancía que quedó dentro de los contenedores.

La actividad industrial tampoco logró recuperarse por completo. Dirigentes de organizaciones del sector informaron que apenas alrededor del 30 por ciento de los trabajadores acudió a sus centros laborales.

De manera gradual, el transporte foráneo también comenzó a reactivarse, aunque el ambiente en la ciudad todavía reflejaba las consecuencias de la violencia.

«Se siente como si la ciudad estuviera sola», relató un habitante de Matamoros que pidió mantener su identidad en reserva.

El hombre contó que salió de trabajar alrededor de la medianoche y encontró las calles prácticamente vacías:

«Anoche salí a las 12 de la noche del trabajo y estaba sola la ciudad. Lo único que encontrabas en las avenidas eran los convoyes de soldados o marinos», narró. «Solo ves en las calles las cenizas de lo que pasó», agregó.

Una reacción que alcanzó a otros municipios

Matamoros y la vecina ciudad de Río Bravo quedaron prácticamente paralizadas luego de un operativo realizado por elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional para detener a Axel Alfredo «N», alias «El Titán», señalado como presunto segundo al mando de la célula criminal conocida como «Los Ciclones».

De acuerdo con los señalamientos de las autoridades, el detenido estaría relacionado con diversos delitos, entre ellos secuestros y extorsiones, además de su presunta participación en la agresión contra elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en la que murió un oficial que se encontraba asignado a la vigilancia del Consulado de Estados Unidos.

Axel Alfredo «N» es hijo de José Alfredo Cárdenas Martínez, alias «El Contador», identificado como uno de los principales líderes del Cártel del Golfo. También es sobrino de Osiel Cárdenas Guillén, fundador de la organización criminal de Los Zetas.

spot_img
spot_img
spot_img
- Publicidad-spot_img

Más artículos como este