Autoridades de Sinaloa anunciaron este viernes la salida temporal de Enrique Mora García, director del penal de El Castillo en Mazatlán, donde dos riñas a inicios de octubre dejaron doce muertos, entre ellos un niño de dos años.
El secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Sinuhé Téllez López, informó a medios locales que Mora García será separado de la dirección del penal para facilitar las investigaciones sobre los enfrentamientos entre reos, ocurridos el 8 y 9 de octubre.
“Va a ser removido para no entorpecer tanto la investigación del Órgano Interno de Control de la Secretaría como de la Fiscalía”, dijo el funcionario.
Por su parte, la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, confirmó a medios la separación del funcionario y precisó que será “temporalmente”.
La decisión ocurre después de la crisis desatada en el penal de El Castillo, donde el primer enfrentamiento, el 8 de octubre, dejó diez fallecidos —entre ellos un menor de dos años que estaba de visita— y 16 heridos.
Al día siguiente, un segundo altercado elevó el saldo con la muerte de otros dos reclusos, en un episodio que obligó al despliegue de fuerzas estatales y federales dentro y fuera del centro penitenciario.
El caso se inscribe además en un contexto más amplio de deterioro de la seguridad en Sinaloa y de presión sobre su sistema carcelario.
Las autoridades estatales y federales ya habían vinculado los choques en Mazatlán con la necesidad de reforzar el control penitenciario, investigar el ingreso de armas y acelerar la construcción de un nuevo penal en la entidad.
A ello se suma que, según un diagnóstico de 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, El Castillo arrastraba observaciones por insuficiencia de custodios, actividades ilícitas y fallas en la prevención de incidentes violentos.





