PRIMARIA G. DE ORTIZ REPRESENTA EL AMOR DE UN HIJO HACIA SU MADRE

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La Escuela Primaria María G. de Ortiz representa mucho más que un centro educativo: es el amor de un hijo hacia su madre que trascendió en beneficio de toda una comunidad, un símbolo de amor filial, gratitud y compromiso con la educación. Fundada el 4 de octubre de 1959, esta institución nació gracias a la visión y generosidad de Víctor Manuel Ortiz, un meoquense que decidió rendir homenaje a su madre, María G. de Ortiz, colocando su nombre en la escuela que él mismo impulsó y construyó.

La historia detrás del plantel es profundamente humana y conmovedora. Lejos de llevar el nombre de una figura histórica o política, esta primaria honra a una madre común, demostrando que el amor y el reconocimiento familiar también pueden dejar huella en la comunidad. Víctor Manuel Ortiz no solo donó el terreno, sino que además edificó la escuela y equipó sus aulas con mobiliario traído desde Estados Unidos, convirtiéndola en una de las instituciones más modernas de Chihuahua en aquella época.

María G. de Ortiz era de descendencia alemana y el padre de Víctor Manuel originario de Meoqui, formando su familia en este municipio chihuahuense. Luego, Víctor Manuel Ortiz se fue a vivir a Ciudad Juárez donde ocupó el cargo de presidente municipal de 1950 a 1952, tiempo en el que construyó dos escuelas primarias, concluyó la construcción de dos escuelas más y reconstruyó una última; cinco planteles educativos en la ciudad fronteriza.

La Escuela Primaria María G. de Ortiz, ubicada en la calle Niños Héroes en el centro de la ciudad de Meoqui, no solo educa generaciones, también conserva viva una historia inspiradora del amor de un hijo hacia su madre. Su legado continúa siendo ejemplo de valores, compromiso social y reconocimiento a la familia como base de la sociedad.

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