La colonia 10 de Mayo se localiza en la parte norte del municipio de Meoqui y pertenece al Seccional de Guadalupe Victoria. Colinda con el municipio de Rosales con los Barrancos, cerca de Potrero del Llano y se fundó por los años 1960, cuando la explosión agrícola de la región demandaba mucha mano de obra de trabajadores del campo, mismos que solicitaron terrenos para edificar sus viviendas, poblándose el lugar en poco tiempo y otorgando su nombre en honor a las madres, aunque también es conocida como “Las Cotorras”, por ser hogar de estas aves.
La colonia inició en un terreno no apto para cultivo de la familia de la Sra. Gloria Estela Franco Ortega, otorgando en venta terrenos para todos los trabajadores que en aquellos años llegaron a Meoqui, con abonos baratos y accesibles. Así fueron llegando varias familias como: Gallardo, Robles, Vallés, Galván, Ortega, Gutiérrez, Macías, Rivera, entre otras que se asentaron recientemente.
La comunidad ha mantenido el nivel de población por más de cincuenta años, los jóvenes emigran hacia Estados Unidos o a otras poblaciones como Lázaro Cárdenas o cabecera municipal, por los servicios de salud y educación. Debido a la poca población infantil, solo el nivel preescolar se sigue sosteniendo a la fecha en la colonia. Esta comunidad cuenta con agua potable, drenaje, energía eléctrica, una capilla católica dedicada al Señor de los Guerreros y el Jardín Niños.
Su nombre se asignó debido a las madres que lo celebran precisamente en esa fecha. En esta comunidad se dedican a la agricultura en cultivos como: forrajes, cebollas, hortalizas, nuez, maíz y frijol. Igualmente, a la ganadería con producción lechera ya que cuenta con varios establos en la comunidad. Tiene carretera pavimentada hasta la colonia y llega toda la infraestructura de riego.
Es una comunidad de beisbolistas como Alfonso “El Indio” Gutiérrez quien fue el campeón que le ganó a Cuba en un encuentro perfecto realizado en el municipio de Saucillo. También, en este lugar trabajó por más de 40 años como educadora una mujer que se llamaba María, quien dejó un gran legado en la educación en el nivel de preescolar.
Nuestro reconocimiento a esta población que celebra el Día de las Madres como comunidad y que su población, con tesón y mucho empeño, ha salido adelante. Vaya pues nuestro aprecio y consideración a una comunidad vibrante de personas trabajadoras en todas las labores del campo.






