La política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se convirtió en uno de los principales factores de desgaste para su partido durante las elecciones intermedias del martes 3 de noviembre, en las que el Partido Demócrata logró importantes victorias y recuperó el control de ambas cámaras del Congreso.
Uno de los sectores que mostró un cambio significativo fue el electorado latino, que en 2024 había contribuido al regreso de Trump a la Casa Blanca, pero que ahora respaldó en mayor medida a candidatos demócratas, en medio del descontento por las redadas migratorias, las deportaciones masivas y las actuaciones de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
De acuerdo con un reporte de la agencia AFP, numerosos votantes latinos expresaron su inconformidad con las operaciones migratorias, particularmente por los arrestos en lugares de trabajo y las detenciones de personas de sus propias comunidades. Las críticas también se relacionaron con las promesas económicas de Trump y el aumento del costo de vida.
Un análisis publicado por Los Angeles Times señaló que alrededor de dos tercios de los votantes latinos respaldaron a candidatos demócratas, mientras que una encuesta a más de 3 mil electores encontró que el 17% de quienes habían votado por Trump en 2024 apoyó esta vez a candidatos demócratas para la Cámara de Representantes. Los Angeles Times+1
La inconformidad también quedó reflejada en una encuesta de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) en comunidades fronterizas de Texas, donde el 63% de los participantes consideró que las tácticas del ICE habían ido demasiado lejos. ACLU of Texas
Además, las detenciones y deportaciones realizadas durante la administración republicana generaron preocupación entre familias migrantes y ciudadanos estadounidenses con vínculos familiares o comunitarios con personas indocumentadas.
Los resultados representan un revés político para Trump y su partido, pues evidencian que la ofensiva migratoria, sumada al descontento por la situación económica, influyó en el comportamiento de una parte del electorado que anteriormente había respaldado al mandatario.
La nueva composición del Congreso podría convertirse en un contrapeso a las políticas de la Casa Blanca, particularmente en materia de presupuesto y supervisión de las agencias encargadas de aplicar las leyes migratorias.





