A dos décadas de haber iniciado su trayectoria musical, Motel encontró una manera poco convencional de celebrar su historia y reencontrarse con sus seguidores. Este jueves 29 de octubre, Rodrigo Dávila y Guillermo Billy Méndez sorprendieron a los pasajeros del Tren Suburbano con una presentación especial que convirtió un recorrido cotidiano rumbo a Cuautitlán en un concierto lleno de nostalgia.
¿Cómo fue el concierto de Motel en el Tren Suburbano?
Como parte de la iniciativa Concierto en Movimiento, organizada por Tele Urban en colaboración con el Tren Suburbano, la agrupación mexicana dejó por un momento los escenarios tradicionales para llevar su música directamente a los usuarios del transporte público.
La experiencia, que comenzó a las 12:49 horas, reunió a decenas de personas que no esperaban encontrarse con dos de los integrantes de una de las bandas más representativas del pop rock mexicano.
Sin boletos, grandes pantallas ni una producción convencional, Motel demostró que sus canciones conservan la capacidad de conectar con distintas generaciones. Mientras el tren avanzaba, algunos pasajeros sacaron sus teléfonos para grabar el momento, otros se acercaron para disfrutar de la presentación y varios más aprovecharon para cantar los temas que han acompañado diferentes etapas de sus vidas.
¿Qué canciones cantó Motel durante su concierto en el Suburbano?
El repertorio incluyó canciones como Somos aire, Y te vas, Olvídame, Lejos estamos mejor, Dime ven y Donde te perdí. Uno de los momentos destacados llegó con Todo para qué, tema que la banda retomó recientemente para presentar una cover y que también formó parte de esta intervención musical.
La presentación estuvo acompañada por algunos comentarios espontáneos de Rodrigo Dávila, quien hizo bromas sobre la dificultad de cantar y tocar mientras el vagón se encontraba en movimiento.
«Agárrense bien”, les recordó el vocalista a los pasajeros, pues mantener el equilibrio representó un desafío adicional para los músicos.
Al terminar el concierto, Dávila reconoció que había sido una experiencia particularmente divertida, aunque no estuvo exenta de complicaciones. Billy explicó, que estuvo cerca de perder el equilibrio en un par de ocasiones debido a los pedales de sus instrumentos.
Sin embargo, Dávila compartió que desde pequeño acostumbraba a intentar mantenerse de pie sin sujetarse durante sus viajes en transporte, una práctica que pudo poner a prueba en esta ocasión.





