A unos días de cumplirse un año del espectacular robo en el Museo de Louvre, su director Christophe Leribault, lanza una advertencia: el recinto tendrá que «cerrar sus puertas al público» si no se lleva a cabo un gran plan de renovación y modernización.
«Sea cual sea el futuro Gobierno (tras las elecciones presidenciales en Francia en 2027), tendrá que tener presente que, si el Louvre no se repara, adapta y transforma, perderá categoría muy rápidamente y, a la larga, deberá cerrar sus puertas al público», declaró Leribault al diario francés Le Figaro.
El robo del 19 de octubre de 2025, en el que un grupo de hombres sustrajo en apenas 8 minutos a plena luz del día varias joyas de la Corona por un valor de más de 100 millones de dólares, acaparó las portadas de la prensa internacional y dejó atónito al mundo.El incidente puso en evidencia los fallos de seguridad de la pinacoteca, que el año pasado recibió unos 9 millones de visitantes, la gran mayoría extranjeros.
En entrevista por separado con la agencia AFP, Leribault señaló que el ambicioso plan de renovación para el museo, llamado «Louvre-Nuevo Renacimiento» y presentado por el Presidente Emmanuel Macron a inicios de 2025, representa «la única vía si queremos garantizar el futuro» de la pinacoteca y su seguridad.
«Necesitamos un gran plan (para el) Louvre. Las operaciones indispensables para asegurar el museo requieren obras en el edificio histórico y en las infraestructuras. No hay una solución ‘superficial’, fácil y milagrosa», explicó Leribault, quien tomó la dirección del museo en febrero pasado.
En la entrevista con Le Figaro, Leribault dijo que este gran proyecto, estimado en mil millones de euros y que contempla la renovación del edificio y la construcción de una nueva entrada, se desarrollaría «a lo largo de 12 a 15 años» y podría implicar un aumento del precio de la entrada.
Tras el espectacular robo de octubre, en el que los ladrones accedieron al edificio con una grúa, las joyas sustraídas siguen sin aparecer, pese a la exhaustiva búsqueda de los investigadores franceses y los intercambios con la Policía de Bélgica, Italia y otros países.
Hasta ahora, cuatro sospechosos han sido detenidos.A este robo de película le siguieron otros incidentes en el museo, como varias huelgas sucesivas del personal y una avalancha de averías (fugas de agua, fraudes en la venta de boletos…), que sumieron al museo en una crisis sin precedentes.





