El coordinador político estatal del PAN, Marco Bonilla, manifestó su indignación por el cargo de traición a la patria que el Gobierno federal busca imputar al exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, y pidió que se respeten su presunción de inocencia, sus derechos humanos y el debido proceso.
Bonilla señaló que corresponde a los jueces evaluar los procesos judiciales, pero consideró que la acusación contra Jáuregui es desproporcionada y carece de fundamento.
El panista acusó a Morena de utilizar la justicia con fines políticos para desviar la atención de problemas nacionales como las desapariciones forzadas, la violencia, la corrupción y las deficiencias del sistema de salud.
También criticó al Gobierno federal por su estrategia de seguridad y lo calificó como un supuesto pacto de Morena con el crimen organizado. Además, mencionó los casos de Sinaloa y Baja California al cuestionar el trato que, afirmó, reciben funcionarios señalados.
Bonilla sostuvo que su postura no busca proteger a ninguna persona de una sanción que corresponda conforme a la ley, sino exigir que esta se aplique por igual. “Los mexicanos exigimos una sola ley para todas y todos”, expresó.
Finalmente, llamó a la ciudadanía y al panismo a mantenerse unidos y evitar confrontaciones, al señalar que Chihuahua debe estar por encima de cualquier persona o proyecto político. “Chihuahua no se entrega. Chihuahua no se negocia y no se rinde. Chihuahua se defiende”, concluyó.





