Una gorra roja, un pantalón negro, una chamarra del mismo color y tenis blancos de la marca Reebok era la vestimenta que portaba el hombre localizado sin vida la noche del primero de noviembre a un costado del canal principal, en las inmediaciones de Barranco Blanco y Lázaro Cárdenas, en el límite entre Rosales y Meoqui.
El hallazgo de la víctima, un masculino de entre 25 y 30 años de edad que se encontraba en estado de descomposición, movilizó a las corporaciones de auxilio tras la solicitud de apoyo realizada por la Fiscalía General del Estado para la recuperación de los restos.

En entrevista para este medio, el coordinador del Grupo Emergencias Regionales en Lázaro Cárdenas, Alan Alarcón, explicó que para extraer el cuerpo de la pendiente donde yacía fue necesario emplear técnicas de rescate con cuerdas y una canastilla especial, en un esfuerzo conjunto entre rescate voluntario y mandos policiales de la zona.
Por su parte, la representación ministerial precisó que en la inspección inicial no se detectaron signos o huellas de violencia física en el cuerpo, el cual fue trasladado al anfiteatro para la necropsia de ley que determine la causa exacta de la muerte y ayude a su pronta identificación formal.





