Entre los escándalos que envuelven la salida de Guadalupe Taddei del Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentran sobrecostos y anomalías en su contrato más cuantioso, dirigido a la fabricación de la credencial de elector.
El diario Reforma expone que en el concurso de licitación para la credencial de elector, representantes de empresas advirtieron que hubo un «proceso a modo»; es decir, una simulación con clara inclinación.Entre las denuncias de documentos públicos señalan el cambio de bases para garantizar la victoria del consoorcio de Cosmocolor, Talleres Gráficos e Icards Solutions.Pidieron a los concursantes acreditar experiencia de almenos 10 años en servicios y Cosmocolor presentó como evidencia convenios que celebró su propio socio Icards Solutions.También ordenaron ampliar el radio de distancia para que los concursantes acreditaran tener una planta o una bodega y redujeron el requisito de experencia a 200 mil documentos emitidos.
Reportaron requisitos muy específicos como perfiles de expertos con ciertas maestrías y certificaciones detalladas de forma inédita.Denunciaron sobrecostos en los QR, pues costaron 1.7 centavos de d{olar en 2022, pero para 2025 se ofertaron en 12 centavos, mientras que valuadores consideran que su costo es de 5 centavos de dólar.El medio Latinus refirió que existe un contrato por 71 millones de dólares para fabricar credenciales de elector hasta el 2031.





