El manager de los Dodgers de Los Ángeles, Dave Roberts, quedó en el centro de las decisiones que marcaron la derrota por 6-2 ante los Cerveceros de Milwaukee en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
El resultado dejó a los bicampeones defensores abajo 0-3 en la serie y al borde de la eliminación, luego de que varias apuestas estratégicas del dirigente no produjeran los resultados esperados en un encuentro decisivo.
Una de las primeras decisiones cuestionadas ocurrió en la parte baja de la tercera entrada, cuando el venezolano Miguel Rojas conectó un imparable para abrir el episodio. Roberts optó por dejar batear a Tommy Edman en lugar de ordenar un toque de sacrificio, pero el jugador falló. Posteriormente, Mookie Betts conectó un sencillo que pudo haber permitido anotar a Rojas si hubiera avanzado de base.
El dirigente explicó que consideró la posibilidad del toque, aunque prefirió darle a Edman la oportunidad de impulsar una carrera sin entregar un out. Dos entradas después se presentó una situación similar, pero Edman volvió a fallar y Betts y Freddie Freeman tampoco lograron producir.

La decisión más costosa llegó en la séptima entrada, cuando Roberts optó por mantener en el montículo a Blake Snell, quien había logrado recuperarse de un jonrón permitido en el primer lanzamiento del partido y se había mostrado dominante.
Después de que Snell otorgara una base por bolas a Andrew Vaughn, Jake Bauers protagonizó un intenso turno de 11 lanzamientos que terminó con un cuadrangular de dos carreras, devolviéndole la ventaja a Milwaukee. Un bateador después, Garrett Mitchell conectó otro jonrón ante el abridor de Los Ángeles, lo que llevó finalmente a Roberts a recurrir al bullpen.
Las decisiones de Roberts reflejaron la dificultad de administrar un encuentro de tanta presión, en el que cada movimiento podía cambiar el rumbo del partido. Aunque mantener a Snell representaba una apuesta por la experiencia y la confianza en su as, el desenlace favoreció a los Cerveceros, que aprovecharon las oportunidades para colocarse a una victoria de avanzar.
Ahora, los Dodgers deberán responder ante una situación límite, mientras su dirigente enfrenta cuestionamientos por respaldar a sus figuras veteranas incluso cuando el margen de error es prácticamente inexistente.





