Yaundé, Camerun.- El Papa León XIV instó el miércoles al Gobierno de Camerún a erradicar la corrupción y a resistirse a «los caprichos de los ricos y poderosos», en un contundente discurso pronunciado en presencia del Presidente Paul Biya, quien lidera el país desde 1982.
«La paz auténtica surge cuando… la ley sirve como una salvaguarda segura contra los caprichos de los ricos y poderosos», afirmó el Pontífice, quien nuevamente fue criticado por Donald Trump durante su gira de 10 días por cuatro países africanos.
También pidió el fin del conflicto anglófono de Camerún, que ha causado miles de muertos.
«Es hora de examinar nuestra conciencia y dar un valiente paso adelante», dijo el primer Papa estadounidense a Biya, al Primer Ministro Joseph Dion Ngute y a otros líderes poco después de llegar a Camerún desde Argelia.
«Para que prevalezcan la paz y la justicia, hay que romper las cadenas de la corrupción, que desfiguran a la autoridad y la despojan de su credibilidad. Los corazones deben liberarse de una sed idolátrica de lucro».
Biya escuchó el discurso sin mostrar ninguna reacción. Su Gobierno niega las acusaciones de corrupción y abusos contra los derechos humanos y afirma que la estabilidad que aporta permite a Camerún evitar los conflictos que asolan otras partes de la región, como en la República Democrática del Congo y la República Centroafricana.
León XIV, que cumplirá un año como Papa en mayo, mantuvo un perfil relativamente bajo durante 10 meses, pero en las últimas semanas se ha mostrado más directo sobre una serie de temas, en particular la guerra de Irán.
Esto le ha convertido en blanco de las críticas de Trump, quien reiteró sus comentarios en una publicación en redes sociales el martes. León dijo a Reuters esta semana que seguiría criticando la guerra, independientemente de los comentarios del Mandatario estadounidense.
El Santo Padre había dicho más temprano en el día que el mundo necesita escuchar un mensaje de paz y convivencia.
«Aunque tengamos creencias diferentes, formas diferentes de rendir culto y formas diferentes de vivir, podemos convivir en paz», dijo León XIV, refiriéndose a sus dos días en Argelia, un país mayoritariamente musulmán donde la Iglesia Católica Apostólica Romana es una pequeña minoría.
«Promover ese tipo de imagen es algo que el mundo necesita escuchar hoy en día».
Miles de personas, muchas de ellas vestidas con telas de colores, se alinearon en las calles de Yaundé mientras el papa era trasladado en coche desde el aeropuerto hasta el palacio presidencial. Algunas bailaban y cantaban bajo un sol brillante.
Las vallas publicitarias de las calles mostraban una imagen de León XIV y Biya con el mensaje en francés e inglés: «Bienvenidos a Camerún, tierra de esperanza».
Una alianza separatista dijo el lunes que respetaría un «paso seguro» de tres días para permitir que los civiles y los visitantes se desplacen libremente durante la visita del Santo Padre.






