La presencia de redes de pesca abandonadas o perdidas en los mares de México representa un problema ambiental que amenaza la biodiversidad marina y pone en riesgo a numerosas especies, debido a que estos materiales pueden continuar atrapando animales durante largos periodos.
Conocidas como redes fantasma, estas artes de pesca permanecen en el agua después de ser extraviadas, abandonadas o desechadas. Su presencia puede provocar la muerte de peces, tortugas, aves y mamíferos marinos, además de ocasionar daños en arrecifes y otros ecosistemas costeros.
El problema ha motivado acciones de distintas dependencias federales, organizaciones ambientales y comunidades pesqueras para localizar y retirar estos materiales, así como impulsar medidas que permitan prevenir su pérdida y mejorar su manejo.
De acuerdo con información difundida por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), las redes fantasma constituyen una amenaza tanto para la biodiversidad como para las comunidades que dependen de la pesca. Por ello, las autoridades promueven la capacitación del sector pesquero y la colaboración entre instituciones para reducir sus efectos.
Como parte de estos esfuerzos, México cuenta con un diagnóstico nacional para combatir las redes de pesca fantasma, publicado por la Secretaría de Relaciones Exteriores el 12 de octubre de 2026, que aborda esta problemática y la necesidad de fortalecer las estrategias para su atención.
Las acciones de recuperación también han permitido retirar toneladas de residuos y aparejos de pesca abandonados en distintas zonas costeras del país. Estas labores buscan evitar que los materiales continúen dañando la fauna y los hábitats marinos.
Ante esta situación, la prevención, la recuperación de redes perdidas y la disposición adecuada de los equipos de pesca se mantienen como medidas fundamentales para proteger los océanos mexicanos.
Fuente de referencia: Secretaría de Relaciones Exteriores y Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.





