Una nueva alerta ambiental se encendió en la región de Los Altos de Jalisco, luego de que una investigación periodística documentara que camiones cisterna estarían descargando vinazas, residuos líquidos provenientes de la elaboración de bebidas alcohólicas, directamente sobre terrenos agrícolas y a cielo abierto, sin contar con sistemas adecuados de contención.
Los hechos fueron documentados en las inmediaciones de la presa San Onofre, en el municipio de Ayotlán, donde se observaron pipas, mangueras y maquinaria utilizadas para depositar estos desechos sobre el suelo, cerca de zonas de cultivo y cuerpos de agua. La situación ha generado preocupación por los posibles daños a la tierra, los mantos acuíferos y los ecosistemas de la región.
El caso tomó mayor relevancia luego de que se registrara, el pasado 2 de noviembre, la ruptura de una represa utilizada para almacenar estos residuos, lo que habría provocado el derrame de una cantidad cercana al millón de litros. El líquido se extendió hacia la carretera Ayotlán-Atotonilco y terrenos cercanos, generando el cierre temporal de la circulación y la movilización de cuerpos de emergencia.
Las vinazas son residuos que se generan durante la destilación del alcohol, principalmente en la producción de tequila. Debido a su elevada carga orgánica y acidez, requieren tratamientos especializados, ya que una disposición inadecuada puede afectar la calidad del suelo, reducir el oxígeno en el agua y provocar daños a la fauna acuática.
La situación también encendió las alarmas por los antecedentes de contaminación en la presa San Onofre, donde en 2021 se registró una mortandad aproximada de 60 toneladas de peces relacionada con el vertido de estos mismos residuos, situación que afectó durante un largo periodo a las familias que dependían de la pesca.
Ante el nuevo incidente, la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa) ordenó la clausura total de la empresa Tratadora de Aguas Residuales de Los Altos, S.A. de C.V., e inició un procedimiento administrativo para investigar las irregularidades detectadas y determinar las responsabilidades correspondientes. La compañía cuenta con un plazo de 15 días para presentar pruebas y ejercer su derecho de defensa.
Por su parte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) también impuso una clausura parcial temporal a las instalaciones. Durante sus inspecciones, reportó un derrame estimado en 20 mil 134 metros cúbicos de vinaza, con afectaciones en aproximadamente 17 mil 901 metros cuadrados de suelo natural.
Además, los inspectores encontraron residuos en el arroyo El Muerto, afluente del río Santiago, donde observaron cambios en la coloración del agua, restos de bagazo y peces muertos. La dependencia ordenó trabajos de limpieza, recuperación de residuos y remediación de las zonas afectadas.
Mientras continúan las investigaciones, las descargas documentadas mediante pipas y el derrame registrado han puesto nuevamente bajo cuestionamiento el manejo de los desechos de la industria tequilera en Jalisco, así como la vigilancia sobre las empresas encargadas de su tratamiento y disposición final.





