Lo que durante muchos años fue el motor económico de la región, hoy está en riesgo de desaparecer. Nogalares y predios agrícolas están siendo lotificados y vendidos para granjas, ante la falta de agua, la falta de apoyos para sembrar y porque cada vez es menos rentable sembrar.
Productores de Delicias y la región señalan que sembrar chile, y otros cultivos tradicionales de la zona, ya no deja lo que dejaba antes.
Los costos de producción suben, el agua escasea, los apoyos no llegan y el precio del producto no compensa el esfuerzo ni la inversión.
Ante ese panorama, muchos dueños optan por lotificar sus terrenos y venderlos para granjas o para otros usos, antes que seguirle apostando al campo.
«Ya no es rentable sembrar», coinciden varios agricultores, quienes aseguran que con la incertidumbre del agua para el próximo ciclo, prefieren asegurar un ingreso vendiendo la tierra, que arriesgarse a perder una siembra completa.

Esta situación ha encendido las alarmas en la región, donde durante décadas la agricultura fue la principal derrama económica, la que movía el empleo, el comercio y a las familias enteras.
Hoy la pregunta que muchos se hacen es inevitable:
¿Podría pasar que en los próximos años el ser agricultor deje de ser un negocio en nuestra región?
Si la tendencia continúa, con menos agua, menos apoyos y menos rentabilidad, la región que por años vivió del campo podría transformarse por completo, con menos nogalares, menos predios sembrados y más terrenos convertidos en granjas y lotificaciones.
Productores piden que se voltee a ver al campo antes de que sea demasiado tarde, porque si el agricultor desaparece, desaparece también gran parte de la economía de Delicias y la región.





