La monumental figura instalada en el Zócalo de la Ciudad de México está dando mucho de qué hablar. Con sus impresionantes 33.4 metros de altura, consiguió un reconocimiento mundial, pero detrás de su tamaño también hay una factura millonaria.
Carlos Báez, director del taller encargado de fabricarla, reveló que su elaboración representó una inversión aproximada de 11 millones de pesos, además de nueve meses de planeación y el trabajo de cientos de personas.
Mientras las autoridades y algunos ciudadanos celebran que México vuelva a destacar por sus tradiciones y creatividad, otros se preguntan si semejante cantidad está justificada para una instalación que solamente permanecerá durante una temporada.
Porque una cosa es presumir un récord mundial y otra muy distinta es convencer a todos de que gastar 11 millones de pesos en una Catrina era una prioridad.
¡La Sheinbaumzilla ya es gigante en tamaño, pero el debate por su precio también está creciendo!





