La Presidenta Claudia Sheinbaum evitó tomar partido en el enfrentamiento diplomático entre Estados Unidos y China, luego de que el Embajador estadounidense, Ronald Johnson, acusó al Gobierno chino de beneficiarse de la inseguridad en México y la representación de Pekín respondió que Washington busca sembrar discordia entre ambos países.
Ante el cruce de acusaciones, la Mandataria defendió las relaciones de México con las dos potencias, aunque subrayó que Estados Unidos es su principal socio comercial y que la integración económica de América del Norte se ha desarrollado desde hace décadas.
«Tenemos muy buena relación con China y tenemos buena relación, muy buena relación también con el Gobierno de Estados Unidos», sostuvo.
Sheinbaum rechazó involucrarse en la confrontación entre las representaciones diplomáticas y planteó que México mantendrá sus vínculos comerciales conforme a los acuerdos internacionales vigentes, sin convertir las diferencias entre Washington y Pekín en un conflicto propio.
«Pero tenemos buenas relaciones con el gobierno chino y tenemos buenas relaciones con el gobierno de Estados Unidos hasta y no queremos que sea un debate en México en ese punto, sino sencillamente, pues las relaciones comerciales que tenemos», expresó.
La polémica comenzó el 28 de octubre, cuando Johnson afirmó, ante inversionistas reunidos en la Ciudad de México, que a China le beneficiaría que México fuera un país caótico e inseguro en la frontera sur estadounidense.
El diplomático también cuestionó las intenciones de las empresas chinas que buscan operar en México y advirtió sobre el riesgo de generar dependencia económica respecto del país asiático, en lugar de fortalecer las cadenas productivas de América del Norte.
En respuesta, la Embajada de China difundió una declaración en la que acusó a Johnson y a otro funcionario del Departamento de Estado de formular señalamientos infundados y tratar de perjudicar las relaciones entre México y Pekín.La representación china sostuvo que Estados Unidos contribuye a la violencia en territorio mexicano mediante la demanda de drogas, el tráfico ilegal de armas y los recursos económicos que llegan a las organizaciones criminales.
En su conferencia, Sheinbaum reconoció la presencia de empresas chinas en México y el volumen de importaciones provenientes de ese país, incluso entre compañías estadounidenses instaladas en territorio nacional.«Hay participación de algunas empresas chinas en México, también hay mucha importación de productos de China hacia México, incluso en las propias empresas estadounidenses, automotrices importan de China, muchos de los productos», señaló.
Sin embargo, la Presidenta remarcó que la principal relación comercial de México es con Estados Unidos y Canadá, países con los que mantiene el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), mientras que con China no existe un tratado de libre comercio.
La Mandataria también defendió los incrementos arancelarios aplicados a determinadas importaciones chinas y aseguró que fueron decididos por el Gobierno mexicano para proteger la producción nacional, no como resultado de presiones de Washington.
«Nosotros decidimos subir algunos de los aranceles a China en diciembre del año pasado, pero por una decisión propia del Plan México, porque hay muchos productos que se fabrican en México, que se estaban importando a menor precio y que estaban afectando la producción nacional. Y por esa razón decidimos elevar los aranceles», afirmó.





