Terremotos devastadores, tsunamis, tifones y posibles megasismos mantienen en alerta la planificación de desastres en Japón.
Las autoridades japonesas promueven que cada hogar tenga reservas de agua potable, alimentos, artículos de higiene y suministros para emergencias durante al menos 3 días, preferiblemente una semana.
¿La razón? Después de una gran catástrofe, las carreteras podrían quedar bloqueadas, la electricidad interrumpirse y el suministro de agua dejar de funcionar. La ayuda podría tardar en llegar.
Entre los escenarios que preocupan está un posible megaterremoto en la fosa de Nankai, capaz de provocar daños enormes y tsunamis en amplias zonas del país.
Si mañana ocurre un desastre y tu ciudad queda sin agua, sin electricidad y sin acceso a las tiendas… ¿Tu familia podría sobrevivir 7 días con lo que tiene en casa?
La prevención puede marcar la diferencia entre estar preparado y quedar completamente vulnerable.





