Las protestas de la tarde y noche del sábado en múltiples ciudades de Francia, más de 1,300 personas terminaron detenidas.
Después de las manifestaciones en su mayoría pacíficas, la Policía disparó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes en varias ciudades, incluida París.
En tanto, manifestantes incendiaron barricadas en Marsella y la arracaron tablas de una tienda en Burdeos, según se observó en imágenes.





