Al menos 4 mil menores de un año fallecieron entre 2015 y 2025 en hospitales públicos de México con registros de infecciones adquiridas durante la atención médica, de acuerdo con datos de egresos hospitalarios de la Secretaría de Salud federal. Sin embargo, las cifras no permiten determinar en todos los casos si estas infecciones provocaron directamente las muertes.
Entre los padecimientos que coincidieron con infecciones hospitalarias destacan la sepsis bacteriana del recién nacido, la prematurez, las dificultades respiratorias y los cuadros de choque. En el caso de la sepsis neonatal, se contabilizaron 702 defunciones con presencia de una infección nosocomial; el 80% ocurrió durante los primeros siete días de vida.
Los registros también muestran diferencias en la proporción de fallecimientos. En casos de sepsis bacteriana neonatal con infección hospitalaria documentada, la mortalidad fue del 17.1%, frente al 6.1% en aquellos sin registro de esa infección. En los cuadros de choque, las proporciones fueron del 87.1% y 73.6%, respectivamente.
El infectólogo Alejandro Macías advirtió que las cifras oficiales podrían reflejar solo una parte del problema, debido a las limitaciones de los sistemas de registro. Señaló que la prevención requiere mejores procedimientos de higiene, capacitación del personal, suficientes insumos y vigilancia para reducir el riesgo de contagios dentro de los hospitales.
Por su parte, la infectóloga pediatra Rosa María Wong Chew explicó que los recién nacidos, especialmente quienes permanecen en terapia intensiva, son más vulnerables debido a la inmadurez de su sistema inmunológico y al uso de catéteres y ventilación mecánica. La Secretaría de Salud indicó que entre las medidas preventivas se encuentran la higiene de manos, la vigilancia epidemiológica y el uso adecuado de antibióticos.





