Las autoridades de Estados Unidos, dieron a conocer que le quitaron a 60 funcionarios de Colombia y Bolivia sus visas debido a que están señalados por presuntos vínculos con actividades de corrupción y narcotráfico.
El Secretario de Estado, Marco Rubio, dio a conocer que su dependencia amplió su campaña contra la corrupción y el narcotráfico en la región, por lo cuál comenzaron a retirar visas a las personas que ponen en peligro la seguridad del país.
Es por ello que decidieron quitarle las visas a más de sesenta altos cargos, funcionarios y personalidades de Colombia y Bolivia, debido a que fueron señalados por presuntos vínculos con actividades de narcotráfico o corrupción.
En Colombia, un total de 21 funcionarios y exfuncionarios se vieron afectados por esta medida, entre ellos Ricardo Roa Barragán, expresidente de la petrolera Ecopetrol y exgerente de la campaña de Gustavo Petro.
Además, se le quitó la vida a Yahir Acuña, actual alcalde de sincelejo; el senador electo Wadith Manzur, que no alcanzó a posesionarse en el cargo porque la justicia ordenó su detención en marzo, y la congresista Karen Manrique.
Entre los que se quedaron sin lista en Bolivia, se les suma el juez Julio Alba Flores y el magistrado Aldo Quezada, ambos de Santa Cruz. También se agregaron varios legisladores, así como el exfiscal general Juan Lanchipa Ponce.
Estados Unidos incluyó en la lista al jefe de la bancada del partido Alianza Libre, Rafael López Mercado, y a Julio César Porras Velarde, fiscal coordinador de la Unidad de Sustancias Controladas de Santa Cruz.
A finales de septiembre, las autoridades estadounidenses ya le habían retirado la visa a otra veintena de altos funcionarios bolivianos, entre ellos el fiscal general del país, Roger Mariaca, que poco después fue detenido por la policía.
También impuso ese tipo de restricciones a ciudadanos de Perú y Ecuador.





