La película Digger, protagonizada por Tom Cruise y dirigida por el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu, enfrenta un complicado panorama en las salas de cine, luego de registrar una recaudación muy por debajo de las expectativas de la industria.
Tras dos semanas en cartelera, la cinta ha conseguido aproximadamente 35.3 millones de dólares en taquilla mundial, de los cuales 14.4 millones corresponden a Estados Unidos y Canadá. Las cifras contrastan con el elevado costo de producción, estimado entre 160 y 180 millones de dólares, sin contar los gastos destinados a su promoción.
Ante estos resultados, las estimaciones apuntan a que Warner Bros. podría enfrentar pérdidas cercanas a los 245 millones de dólares, convirtiendo a la producción en uno de los mayores tropiezos comerciales del cine durante 2026.
La película presenta a Tom Cruise como Digger Rockwell, un magnate petrolero que provoca una catástrofe ambiental y emprende una carrera para convencer al mundo de que puede salvar a la humanidad. La historia apuesta por una sátira sobre el poder económico, los intereses empresariales y las consecuencias de las acciones humanas sobre el medioambiente.
Aunque la participación de Cruise y la dirección de Iñárritu generaron grandes expectativas, la propuesta no ha conseguido atraer al público como esperaba el estudio. Analistas de la industria consideran que el enfoque artístico y provocador de la cinta pudo dificultar su conexión con una audiencia más amplia.
El desempeño de Digger representa un duro golpe para Warner Bros., especialmente por la inversión realizada y la expectativa que rodeaba la colaboración entre una de las estrellas más reconocidas de Hollywood y el director mexicano ganador del Óscar.





