¿QUÉ SIGNIFICA “+6 -0”? LENGUAJE INCEL QUE USARON ‘LOS CUATES’ ANTES DEL ATAQUE EN TORREÓN

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Casi 12 horas antes de perpetrar un ataque en su antigua secundaria junto con su hermano en Torreón, Coahuila, un joven de 18 años, de identidad aún desconocida, publicó una advertencia en su cuenta de TikTok. 

Con la frase «Ya me toca a mí», el muchacho anticipó el 30 de septiembre a sus pocos seguidores —alrededor de 100 en ese momento— que protagonizaría un episodio de violencia. La mañana siguiente, él y su hermano irrumpieron en la Secundaria General Número 13, ubicada en el ejido La Unión, para atacar a alumnos y docentes con armas blancas y explosivos caseros.

La subdirectora, Nedi Edit Nevárez, fue asesinada durante la agresión, mientras que otras cuatro personas resultaron lesionadas.
​Como ha ocurrido en ocasiones anteriores, el perfil de redes sociales de uno de los agresores funciona como un escaparate para conocer las ideas y narrativas con las que, aparentemente, tenía afinidad.

Un monitoreo realizado reveló que la gran mayoría del contenido con el que el muchacho interactuaba incluía referencias a múltiples asesinos en masa y reproducía los discursos de la comunidad incel.

Números y bailes: el «culto» a los autores de masacres

En la cuenta de TikTok asociada al atacante de la secundaria en Torreón únicamente hay dos publicaciones. La primera consiste en una serie de fotos que muestra la vestimenta y armas que el joven y su hermano utilizaron durante la agresión. La otra incluye el video de una persecución de una mujer que huye de un posible atentado, grabado desde la perspectiva del hostigador.

Al final de este último video aparece la animación de un joven, vestido completamente de negro, bailando mientras en la pantalla se muestra un signo negativo y el número cero.

Salvo un par de extractos del anime Ragna Crimson, todo el contenido con el que el agresor solía interactuar en TikTok muestra un formato similar: secuencias rápidas de imágenes desenfocadas, animaciones de hombres bailando al ritmo de música distorsionada y números en la pantalla.

Aunque los videos podrían parecer una mezcla aleatoria de elementos visuales y auditivos, en realidad exhiben un lenguaje que se utiliza en plataformas digitales para glorificar a quienes han cometido masacres en escuelas y otros espacios públicos alrededor del mundo.

Uno de los videos —actualmente eliminado de la red— mostraba la animación de un niño bailando junto a los textos «+6» y «-2». Aquel infante era José Ángel Ramos Betts, un estudiante del Colegio Cervantes de Torreón que el 10 de enero de 2020 acudió armado al plantel, asesinó a una profesora e hirió a otras seis personas. El saldo de aquel ataque fue de seis heridos y dos personas muertas —incluido el agresor, quien tenía 11 años de edad—.

Los materiales con estas características se cuentan por decenas en el apartado de «Me gusta» de la cuenta del agresor del ejido La Unión. Al revisarlos, es posible notar que los números acompañados de un signo negativo aluden a las víctimas mortales de cada ataque, mientras que las cifras con signo positivo se refieren a la cantidad de heridos.



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