A nivel nacional se registra un aumento alarmante de jóvenes menores de 30 años con enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes, advirtió la doctora Francisca Mercado, quien atribuyó esta tendencia al ritmo de vida acelerado, la exigencia social y el impacto de las redes sociales.
En entrevista, la especialista explicó que actualmente la sociedad exige desde muy temprana edad un estatus de vida más alto, lo que genera estrés y ansiedad, principalmente en jóvenes y adolescentes.
“Abres el internet, abres el Facebook y ves a todo mundo muy feliz, todo mundo contento, con dinero, con camioneta, y el que no la tiene se empieza a estresar, a mortificarse, a no dormir porque no tiene lo que piensa que los demás tienen, que además es mentira, porque es superficial”, señaló.
Mercado indicó que ese estrés constante está provocando hipertensión a edades tempranas, y si a ello se suma el antecedente familiar de diabetes o hipertensión, la enfermedad se presenta mucho antes de lo esperado.
“Hay jóvenes de 30 años ya con hipertensión y diabetes y los ves como si anduvieran muy tranquilos, pero ya la tienen. También los infartos le están dando a gente muy joven”, alertó.
Añadió que a esto se suman los malos hábitos alimenticios, el consumo de alcohol y tabaco, y la falta de horarios para comer. “Comemos ahorita un burrito y ya no volvemos a comer hasta en la noche, y en la noche comemos de más, muchos carbohidratos, nada de proteína. No hemos podido quitar el salero de la mesa”, dijo.
La doctora recomendó retomar hábitos saludables que no dependen únicamente del gimnasio, como mantener una alimentación sana basada en verduras y frutas con menos carbohidratos, realizar actividad física diaria y caminar lo más posible usando menos el automóvil, reducir el tiempo frente al celular y redes sociales, realizar pausas activas incluso con acciones simples como levantarse a servirse el café y procurar momentos de relajación con música y descanso adecuado.
“Son pasos que te van dando vida, son pasos que te están dando salud. Una buena alimentación, ejercicio diario y menos horas en el teléfono pueden hacer la diferencia para no desarrollar estas enfermedades a tan corta edad”, concluyó.





