Teherán. – El ejército de Irán ha fijado una recompensa de 30 mil dólares por matar o capturar a soldados estadunidenses, una medida que duplica el pago si la acción es ejecutada por una mujer. La decisión fue anunciada por el jefe de la fuerza, Amir Hatami, quien explicó que el plan responde al «gran número de solicitudes» recibidas para participar en el apoyo financiero, según reportó la agencia estatal IRNA.
Hatami no precisó dónde ni cuándo se esperaba que se concretaran esas acciones contra militares de Estados Unidos. Tampoco se ofrecieron detalles adicionales sobre la implementación del esquema de pagos, lo que deja abiertas interrogantes sobre su alcance real y su posible relación con los enfrentamientos esporádicos entre ambos países.
El anuncio se produce en un contexto de hostilidades intermitentes desde que estalló la guerra el 28 de febrero, cuando fuerzas estadunidenses e israelíes bombardearon objetivos en territorio iraní. Tras casi 40 días de combates, se acordó un alto al fuego en abril. En junio se alcanzó un marco para conversaciones de paz, pero ese proceso se vino abajo posteriormente.
Desde entonces, los choques se han concentrado en el sur de Irán y en torno al estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el comercio global de petróleo. No hay constancia de un despliegue de fuerzas terrestres estadunidenses en Irán durante el conflicto, salvo una misión de rescate en abril para recuperar a un piloto derribado.
La oferta de recompensa podría interpretarse como una escalada retórica o una táctica de presión en medio de la tensión bilateral. Sin embargo, la falta de detalles por parte de Hatami impide evaluar si se trata de una amenaza concreta o de un gesto propagandístico dirigido a movilizar apoyo interno.
El conflicto entre Irán y Estados Unidos ha mantenido a la región en vilo, con episodios de violencia que han afectado tanto a objetivos militares como a infraestructura crítica. La comunidad internacional ha llamado en repetidas ocasiones a retomar el diálogo, pero los acercamientos han fracasado hasta ahora.
La agencia IRNA difundió las declaraciones de Hatami sin ofrecer un contexto más amplio sobre la legalidad o la logística del plan de recompensas. Analistas consideran que este tipo de anuncios suele tener más peso simbólico que operativo, aunque no descartan que pueda incentivar a actores no estatales.
Mientras tanto, la situación en el terreno sigue siendo volátil. Los enfrentamientos esporádicos continúan sin que se vislumbre una salida diplomática a corto plazo, y cada nueva declaración de alto nivel reaviva las preocupaciones sobre una posible escalada mayor.






