Productores mexicanos de granos prevén aumentar la siembra este año aunque el valor de su producción registraría una caída.
Según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), se estima una producción de 36.5 millones de toneladas, pero con una baja anual de 3.7 por ciento en su valor.
César Flores, analista del GCMA, explicó que factores como el tipo de cambio y la sobreoferta en mercados clave, especialmente Estados Unidos -que alcanzaría niveles récord-, presionan a la baja los precios de cultivos como maíz, trigo y sorgo.
«Es un mercado que tiene una gran dependencia de lo que pasa en el mercado internacional el productor nacional tiene una disminución bastante importante en su rentabilidad», señaló.
En el caso del maíz, se prevé un aumento de 8.7 por ciento en la producción, aunque aún lejos de las 28 millones de toneladas alcanzadas en 2016.
Ante este panorama, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano participó el lunes en bloqueos carreteros para exigir soluciones a problemas como inseguridad, extorsión, altos costos de producción y fallas en la comercialización.
Juan Carlos Anaya, director del GCMA, planteó programas que den certidumbre, apoyos directos y esquemas de financiamiento incluyente.
La falta de atención a problemas de costos, ingresos y seguridad, advirtió, amenaza con romper múltiples cadenas productivas.
Por su parte, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) urgió al diálogo y a corregir distorsiones del mercado.
Alertó que los bajos precios, el encarecimiento de los insumos y la falta de financiamiento están descapitalizando a los productores y colocándolos en desventaja frente a los competidores internacionales.






