En el complejo tablero de la política sindical magisterial, los movimientos tácticos suelen decir más que los discursos frontales. Recientemente, la figura del profesor Marco de la Cruz Ortiz ha comenzado a proyectar una sombra de liderazgo que, para muchos observadores experimentados, trasciende el simple activismo gremial. Su reciente llamado a la unidad y al respeto democrático no solo es una crítica al estado actual de las cosas, sino que parece ser el primer pilar de un proyecto de mayor envergadura hacia la Secretaría General de la Sección 42 del SNTE.
El factor experiencia: Un perfil de Estado
De la Cruz no es un improvisado. Con más de 30 años de servicio docente, ha logrado algo inusual en el gremio: el reconocimiento y aprecio incluso en instituciones donde no ha laborado directamente, cimentando una reputación basada en la vocación de servicio.
Su trayectoria política fuera de las aulas le otorga un «músculo» que pocos aspirantes pueden presumir. Como candidato a diputado federal por Nueva Alianza en el V Distrito, no solo compitió, sino que obtuvo la mejor votación nacional para su partido, un dato que revela su capacidad de convocatoria masiva. Además, su paso como regidor (2010-2013) —donde llegó a ocupar la presidencia municipal interina por 14 días siendo oposición— demuestra una madurez política y una capacidad de gobernanza probada en situaciones de presión.
El discurso: Entre la reforma y la conciliación
En sus intervenciones más recientes, De la Cruz ha puesto el dedo en la llaga respecto a la reforma laboral de 2019. Para el profesor, lo que debería ser una «fiesta democrática» gracias al voto universal, libre, directo y secreto, se ha visto empañado por un escenario de descalificaciones y encono
Junto a figuras del Estado, De la Cruz ha sido enfático: es momento de privilegiar el diálogo y la unidad para atender la vasta agenda sindical que permanece pendiente
«Debemos promover el diálogo y el respeto entre todos», ha señalado, marcando una distancia clara con las facciones que apuestan por la confrontación.
¿Hacia la Secretaría General?
La pregunta en los pasillos de la Sección 42 no es si Marco de la Cruz tiene la capacidad, sino cuándo formalizará su aspiración. En 2012, su perfil resultó tan atractivo que tres partidos políticos distintos se interesaron en él para la diputación local de Delicias. Esta capacidad de diálogo con todas las fuerzas políticas es, quizás, su carta más fuerte en un momento donde el sindicato requiere puentes, no muros.
Mientras el escenario electoral interno se define, Marco de la Cruz Ortiz se posiciona como un perfil conciliador pero firme, cuya vasta experiencia en la administración pública y el servicio docente lo colocan, por peso propio, en la antesala de la dirigencia estatal. En política, los vacíos se llenan, y el llamado de De la Cruz a «fortalecer nuestra casa sindical» suena más a una hoja de ruta que a un simple saludo.






