La Selección Nacional Sub 20 sufrió, pero logró remontarle a Canadá para decir presente en el futbol de los Juegos Olímpicos por primera vez desde 2021.
La Selección Nacional volverá a los Juegos Olímpicos, luego de vencer 2-1 a Canadá. Logró su pase a la justa del 2028 y además a la Final del Campeonato Sub 20 de la Concacaf, en el que buscará el bicampeonato contra Estados Unidos.
La victoria tuvo su dosis de sufrimiento porque el cuadro mexicano inició perdiendo y durante los primeros 45 minutos extravió el buen futbol.
Además, el partido tuvo dos bajas tempranas por lesión, una por bando.
Antone Bossenberry de Canadá salió al 2′, en medio del lamento por una dolencia en el hombro tras caer mal y el arquero mexicano Cristo Navarrete se iría al 16′ tras tirarse al suelo por molestias en su rodilla derecha, dando muestras de que no podía continuar.
Al minuto 6, Owen Graham-Roache mandó un trallazo de media distancia y venció al arquero Navarrete, quien en el lance se resintió de su rodilla derecha.
El cuadro de la Hoja de Maple hizo sufrir a los mexicanos, ya que el gol tempranero los congeló en medio del incesante aguacero que retrasó el arranque del partido durante una hora.
Artemio Olvera, el tercer arquero del cuadro nacional, tomó el sitio de Navarrete en medio de la tensión de ver a su equipo abajo en el marcador y con los canadienses presionando.
Tras un despeje del arquero Nathaniel Abraham, volvió el grito homofóbico que pasó desapercibido por el cuerpo arbitral.
El juego ríspido apareció y por momentos los jugadores de México se engancharon con las provocaciones de los canadienses.
Aparecieron las tarjetas amarillas, pero no fueron suficientes para calmar los ánimos. Santiago Sandoval fue uno de los hombres que trató de rescatar al equipo mexicano, pero no pudo solo contra el mundo.
Hace unos días lo operaron de un dedo de la mano derecha y esto no le impidió estar en un juego crucial para el futbol mexicano.
Al iniciar el segundo tiempo, una vez más el público sacó el grito homofóbico, que llegó una y otra vez, en cada despeje del portero canadiense.
Después de algunos titubeos del conjunto nacional, llegó el empate al 49′, con un disparo al ángulo de Cristobal Alfaro, que ingresó al arrancar el segundo tiempo.
La banca mexicana brincó y sacó la adrenalina festejando con el defensa por todo lo alto. Los abucheos de la afición cambiaron por el grito de «México, México».
Los ajustes del medio tiempo y las palabras del técnico Alex Diego, así como las recomendaciones de Andrés Lillini, encargado de las Selecciones menores sacudieron a la plantilla que salió con otra actitud.
Francisco Valenzuela cabeceó por arriba del travesaño una clara oportunidad de gol, levantando los lamentos de la tribuna. El volante se llevó las manos a la cabeza, sabedor de que su falla fue garrafal.
Diego Ramírez estrelló en el poste su disparo y ahogó el grito de gol de la afición que exigió el segundo.
Liam Mackenzie salió expulsado luego de una segunda amarilla al 67′ y aunque pidió la revisión del VAR, Cristhofer Corado, no dio un paso atrás en su decisión.
Penal sobre Sandoval de Max Vogele al 75′, que tres minutos después convirtió Hugo Camberos, anotando el 2-1 y su quinto gol en el torneo.
Ese tanto fue sanador para el equipo mexicano, sabedor de lo que esta victoria significaba. Al final entre abrazos y lágrimas se celebró la victoria.
México retará a Estados Unidos por el título Sub 20 de Concacaf a las 17:00 horas el domingo en el Estadio Banorte.






