La administración de Donald Trump inició la construcción de un nuevo tramo de muro fronterizo de 100 kilómetros en Arizona, proyecto que enfrenta el rechazo de la Nación Indígena Tohono O’odham.
La comunidad sostiene que la obra afecta su soberanía, el medio ambiente y sitios ceremoniales y cementerios ancestrales. Además, señala que el muro dificultará el tránsito de integrantes de la nación que cruzan regularmente la frontera entre Estados Unidos y México.
El proyecto, conocido como Tucson 5, contempla una barrera de acero y concreto de aproximadamente 9.1 metros de altura. La tribu presentó una demanda para detenerlo, pero una jueza federal falló en agosto a favor del Gobierno estadounidense.
Autoridades de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) aseguran que la obra busca cerrar uno de los principales corredores utilizados para el tráfico de drogas y migrantes.
La Nación Tohono O’odham, sin embargo, sostiene que ha colaborado con las autoridades federales en la vigilancia de la frontera y considera innecesaria la construcción, al afirmar que las detenciones migratorias en la zona han disminuido considerablemente.






