El Poder Legislativo de Chihuahua, por mayoría de votos solicitará al Congreso de la Unión que analice y, en su caso, apruebe reformas y medidas legislativas de carácter permanente orientadas a la reducción o eliminación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a los combustibles.
El diputado Ismael Pérez Pavía, en su Punto de Acuerdo, explicó que reducir el IEPS no es una concesión política, sino una decisión económica responsable, que, de lograrse, se reducirá de manera permanente la carga fiscal sobre los combustibles; se contendrá la inflación; se fortalecerá la economía familiar y se brindará certidumbre a los sectores productivos del país.
“El precio de los combustibles ya no es sostenible. Y cuando sube la gasolina, no sube solo la gasolina. Sube todo. Sube el transporte. Suben los alimentos. Suben los servicios. Y lo que baja… es el poder adquisitivo de la gente”, señaló.
Actualmente, declaró. los precios de los combustibles se mantienen en niveles elevados, con la gasolina regular cercana a los 24 pesos por litro y otros combustibles superando los 28 pesos. Esto no solo representa un impacto directo en el ingreso de las familias, sino que genera un efecto inflacionario en cadena que encarece toda la economía.
“No se trata de percepciones. Se trata de hechos. Más del 70% de la población manifiesta inconformidad por el aumento en los precios de los combustibles, y más de una tercera parte lo considera una verdadera “asfixia económica”. Es decir, no es un tema aislado, es una crisis que está golpeando directamente el bolsillo de la gente”.
Así mismo, reconoció que a pesar de que la Presidenta de México ha implementado ciertas acciones para mitigar esta situación mediante apoyos temporales y estímulos fiscales, como la reducción parcial del IEPS en periodos específicos o acuerdos voluntarios con gasolineros, dichas medidas han resultado claramente insuficientes, limitadas y de corto alcance ya que no resuelven el problema lo administran, lo patean y lo dejan crecer; porque el problema de fondo sigue intacto: una carga fiscal elevada que encarece artificialmente el precio de los combustibles.
“Hoy entre el 30% y el 40% del precio final de la gasolina corresponde a impuestos y el país sigue dependiendo de la importación de combustibles en niveles que rondan entre el 60% y el 70%, lo que agrava aún más la vulnerabilidad frente a factores internacionales, sumando a esto, que Pemex sigue siendo un barril sin fondo. Las estimaciones más conservadoras hablan de más de 1.2 billones de pesos en apoyos y subsidios. Las más altas superan los 2 billones de pesos”, sentenció.
De ahí que este Punto de Acuerdo es pertinente, porque, además, sí existe una herramienta que puede generar un impacto real e inmediato: revisar el IEPS, el cual no solo encarece el combustible, encarece toda la cadena económica.






