México.- El crimen organizado ya no sólo roba, ahora también clona pipas para vender el gas LP que ordeña a Pemex, operando bajo la fachada de empresas legales.
De acuerdo con representantes del sector gasero, tan sólo en Puebla han sido robadas más de 250 unidades de transporte de gas LP desde 2017 a la fecha, entre ellas pipas y camionetas utilizadas para la distribución de cilindros domésticos.
A esto se suma la detección de alrededor de 300 vehículos clonados que circulan con logotipos, colores y rotulación similares a los de compañías formalmente establecidas, pero que en realidad operan para redes dedicadas al mercado ilegal de combustible.
Empresarios del ramo alertaron que esta práctica genera un impacto múltiple para las compañías afectadas y para los consumidores.
El principal riesgo, explicaron, ocurre cuando una unidad apócrifa se ve involucrada en fugas, explosiones o accidentes por malas prácticas de manejo.
«El impacto es triple. Cuando una unidad apócrifa se ve involucrada en un siniestro, la responsabilidad pública y mediática recae sobre la empresa cuya marca fue usurpada», señaló un representante de las distribuidoras, quien lamentó que las denuncias ante las autoridades suelan estancarse en carpetas de investigación sin resultados.
Además de la afectación reputacional, la clonación impide que los consumidores distingan entre un proveedor regulado y uno clandestino.
Las empresas advirtieron que los vendedores de gas robado carecen de certificaciones, controles técnicos y protocolos de seguridad indispensables para el manejo de materiales altamente inflamables.
«La industria formal pierde participación de mercado frente a operadores que no asumen los costos de cumplimiento normativo», expuso una de las compañías afectadas.
El problema es especialmente grave en Puebla, entidad que concentra el mayor volumen de gas LP ilegal en el País.
Se calcula que, en los últimos 12 meses, en los siete estados considerados «focos rojos» circularon unas 336 mil toneladas de combustible ilícito, de las cuales 120 mil corresponden exclusivamente a territorio poblano.
La creciente presencia de «huachigas» en el mercado ilegal ha encendido alertas entre empresarios y autoridades debido al riesgo que implica el traslado y comercialización de combustible sin controles de seguridad, además de las pérdidas millonarias que genera para Pemex y para las empresas legalmente establecidas.






