El encarecimiento de los fertilizantes, especialmente de la urea, mantiene bajo fuerte presión a los productores agrícolas, industriales y, en consecuencia, a los consumidores, ante el riesgo de un alza en los precios de los alimentos básicos.
De acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, entre enero de 2025 y marzo de 2026, los precios de los fertilizantes en México registraron incrementos de hasta 57 por ciento.
El encarecimiento elevó los costos de producción en el campo. Edgar Ortiz, presidente de “Amigos por el Campo”, advirtió un escenario crítico: “Traemos un impacto muy fuerte… los costos por hectárea rondan los 65 mil pesos. Estamos perdiendo dinero”.
Los fertilizantes, esenciales para aportar nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, son clave para garantizar los rendimientos agrícolas. Existen distintos tipos: los nitrogenados (como la urea), los fosfatados, los potásicos y los orgánicos. Cada uno cumple funciones específicas según el cultivo y las condiciones del suelo. Sin embargo, su encarecimiento está poniendo en riesgo la producción de alimentos, en una cadena que comienza en el campo y termina impactando directamente en el bolsillo de los consumidores.
A este panorama se suman aumentos en otros insumos clave, como el diésel, lo que agrava la falta de rentabilidad. La consecuencia directa es una reducción en la capacidad de siembra y, en casos extremos, el abandono de las tierras.
El impacto va más allá del campo. La industria de alimentos balanceados también enfrenta presiones: sus costos subieron 10% por el alza en energéticos, fletes, envases y derivados del petróleo. “Se elevaron los costos de las resinas y otros insumos… todo está ligado al petróleo y se ha disparado”.
Estos incrementos se trasladan a los productores pecuarios, quienes dependen de estos insumos para alimentar ganado, aves y cerdos. A su vez, este encarecimiento impacta en los precios finales de productos como carne, huevo y leche.
El problema se agrava por la caída de los precios internacionales de los granos. Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, advirtió que los bajos precios y altos costos desincentivan la producción: “Hay sobreoferta mundial que ha hecho caer los precios del maíz, sorgo y soya, volviéndolos poco rentables. Con estos niveles, no habrá financiamiento y muchas hectáreas podrían quedar sin cultivar”.
El especialista alertó que esta situación puede derivar en un efecto contrario en el mediano plazo: menor producción y, por ende, un repunte en los precios de los alimentos. “Muchos productores van a dejar de sembrar o reducirán su superficie. Al bajar la oferta, inevitablemente subirán los precios de algunos productos básicos”.
A este contexto se suman factores internacionales, como los conflictos geopolíticos y el encarecimiento del gas natural, que han elevado los costos globales. Antes de las recientes tensiones en Medio Oriente, los fertilizantes ya acumulaban incrementos.
Como recomendaciones, Anaya Castellanos consideró necesario reactivar las políticas públicas de los Gobiernos federal y estatales que brinden certidumbre al campo, como los esquemas de ingreso objetivo, agricultura por contrato y coberturas de precios. “La ausencia de estos programas ha profundizado la crisis de rentabilidad. Hoy, México es el segundo importador mundial de granos y oleaginosas, y en maíz somos el principal importador”.
Elementos básicos en la agricultura
¿Qué son los fertilizantes?: Son sustancias de origen mineral, sintético u orgánico que se aplican al suelo o directamente a las plantas para aportar nutrientes esenciales que no están disponibles en cantidad suficiente de forma natural.
Los destacados: Los más importantes son el nitrógeno (favorece el crecimiento de hojas y tallos), el fósforo (estimula raíces y floración) y el potasio (mejora la resistencia y calidad de los cultivos). Su uso permite elevar el rendimiento agrícola, mantener la fertilidad del suelo y asegurar la producción de alimentos a gran escala.
¿Cuántos tipos hay?: Existen distintos tipos: los nitrogenados (como la urea), los fosfatados, los potásicos y los orgánicos. Cada uno cumple funciones específicas según el cultivo y las condiciones del suelo.
¿Quién los produce? En el mercado global, la producción y exportación de fertilizantes está concentrada en pocos países. Entre los principales proveedores destacan China, Rusia, Estados Unidos, Canadá, India y países del Golfo como Arabia Saudita y Omán. Por ejemplo, Rusia y Bielorrusia son clave en potasa, mientras que China lidera en fosfatos y nitrogenados. Esta concentración hace que cualquier cambio en esos países tenga impacto mundial.
¿Quién determina el precio? Muchos de estos productos dependen del gas natural y del petróleo para su fabricación, especialmente los nitrogenados; si sube el precio de la energía, sube el costo. Segundo, los conflictos geopolíticos pueden interrumpir rutas comerciales. Tercero, algunos países restringen exportaciones para proteger su mercado interno.
Temen escasez de urea en México a partir de junio
Desde que inició la guerra entre Rusia y Ucrania comenzó la escalada del precio de la urea, situación que se ha complicado con el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el cierre de fronteras en China.
“Ahorita no hay producto. Para mayo tengo, pero para junio no me he animado a comprar porque los precios están al doble de como andaban a finales de febrero”, comentó Ana Rosa Jiménez González, directora de la empresa Fertilizantes Tecnificados de Zapopan.
A finales de enero, la tonelada de urea costaba 550 dólares y actualmente se cotiza en 850 dólares puesta en Manzanillo, lo que implica 300 dólares más en dos meses.
Para la comerciante, el principal problema será en junio, ya que no hay, hasta el momento, contratos de compra para ese mes.
“Todos tenemos miedo de comprar a 850 dólares. Si lo hacemos y termina la guerra entre Estados Unidos e Irán, los precios se van a desplomar y nos quedaremos con una urea muy cara”, señaló.
Detalló que el último barco de urea que solicitó proviene de Omán.
“Gracias a Dios que está en la orilla del estrecho de Ormuz y no tuvo que cruzarlo. Eso nos ayudó. Ese barco ya viene en camino, pero lo pedí hace más de un mes”, añadió.
Ante esta situación, indicó que los precios deben actualizarse semana con semana.
La urea es el fertilizante más consumido en México por su alto contenido de nitrógeno y su utilidad en distintos tipos de suelo.
Los comercializadores del país consideran que existe competencia desleal con el programa de fertilizante donado por el Gobierno federal.
“Nos está haciendo mucho daño. El producto de Fertinal que regalan se vende en 12 mil 100 pesos la tonelada, ya envasado, mientras yo importo a 850 dólares (14 mil 300 pesos)”, explicó.
La empresaria lamentó que haya funcionarios o productores que comercialicen un producto que debería entregarse de manera gratuita.
En marzo pasado, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural inició la entrega de insumos del programa Fertilizantes para el Bienestar 2026 en varios estados.
En total, el apoyo llegará a más de 618 mil productores. La distribución se realiza de forma directa y gratuita a través de 91 Centros de Distribución de Agricultura (CEDA).
Los beneficiarios cuentan con 120 días para recoger el insumo con identificación vigente.
Los fertilizantes se destinan a cultivos prioritarios como maíz, frijol, arroz, café, caña de azúcar, trigo y otros, según cada Entidad.
El suministro se realiza en coordinación con Pemex, responsable del abasto.
¿Qué es la Urea?
La urea es un fertilizante nitrogenado ampliamente utilizado en la agricultura. Aporta nitrógeno, nutriente esencial para el crecimiento de las plantas, mejora el desarrollo de hojas y tallos y aumenta el rendimiento de los cultivos. Es versátil, soluble y puede aplicarse en distintos tipos de suelo y sistemas de producción agrícola.
Producción nacional enfrenta limitaciones
Los altos costos, la dependencia energética y una industria insuficiente impiden a México producir fertilizantes de forma competitiva.
El país importa cerca del 70% de los fertilizantes que consume; la producción nacional cubre apenas un tercio de la demanda, según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
En 2025, México importó 3.79 millones de toneladas, equivalentes al 69% del consumo nacional, que supera los 5.5 millones de toneladas anuales.
El costo del gas natural, insumo clave para fertilizantes nitrogenados como la urea, es uno de los principales factores que elevan los precios y reducen la competitividad. El alza en los precios del gas y del amoniaco ha encarecido toda la cadena productiva.
Además, la capacidad nacional de producción ha disminuido y no se han cumplido las metas del Gobierno federal. En 2025, Pemex produjo 975 mil toneladas de fertilizantes, de las cuales 220 mil fueron urea.
México depende en gran medida de importaciones provenientes de China y Rusia, que en conjunto representan el 56% del total.
Basta decir que entre 2025 y 2026, la urea aumentó 46.7% su costo y el fosfato diamónico 57.2% en nuestro país, lo que impulsó un alza de precios en la cadena productiva, en especial en el ramo agroalimentario.
Alza elevará el costo en los alimentos
Juan Carlos Anaya Castellanos, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.
Ante el desplome de los precios pagados al productor de algunos granos, principalmente maíz, y el alza en los fertilizantes, algunos productores podrían dejar de producir, lo que elevaría aún más el costo de los alimentos.
Juan Carlos Anaya Castellanos, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, explicó que, ante la baja rentabilidad, no habrá financiamiento de bancos ni de intermediarios para los agricultores, lo que dejaría miles de hectáreas sin cultivar.
“Para el productor no va a ser rentable. A muchos les van a incrementar los costos y nadie les va a querer prestar porque no hay rentabilidad con los precios tan bajos que hay ahorita. En el mercado de granos hay una sobreoferta mundial que ha hecho que los precios del maíz, el sorgo y la soya estén bajando y no sean rentables”, comentó.
Recordó que, antes de que iniciara la guerra en Irán, ya se reportaban aumentos en los precios de los fertilizantes de alrededor de 30%, y ahora se han incrementado en más de 50 por ciento.
“Eso va a provocar que muchos productores dejen de sembrar o disminuyan su superficie y, al bajar la oferta, eso va a generar un incremento de precios en algunos productos”, añadió.
Finalmente, señaló que ante este escenario es necesario que el Gobierno federal retome los programas de ingreso objetivo, agricultura por contrato y cobertura de precios, que fueron eliminados en la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y que daban certidumbre al productor.






