Los Magistrados electorales Felipe Fuentes y Felipe de la Mata advirtieron que la democracia está en riesgo por los efectos que pueden generar en los procesos electorales la inteligencia artificial y los algoritmos de plataformas tecnológicas.
Al inaugurar la especialidad de «Ciberdemocracia y Justicia Electoral» en la Escuela Judicial Federal, ambos Magistrados manifestaron que deben protegerse las elecciones del impacto de los avances tecnológicos.
Fuentes alertó que la difusión de Inteligencia Artificial generativa tiene un impacto en el electorado porque es difícil distinguir la información que se crea de la realidad.
«Vigilar la integridad electoral únicamente en la jornada electoral y los medios de campaña tradicionales ya resulta anacrónico. Ahora, la democracia también debe ser protegida desde el entorno digital.
«Este escenario, sin lugar a dudas, es complejo, e incluso puede parecer abrumador, especialmente porque nuestro sistema jurídico carece de regulación especializada, completa y suficiente para delimitar con claridad qué pueden y qué no pueden hacer las plataformas digitales, los sistemas algorítmicos o las herramientas de inteligencia artificial en los procesos democráticos», expuso el Magistrado.
El Magistrado Felipe Fuentes subrayó que hay una ausencia normativa, por lo que el papel de los integrantes del Poder Judicial se vuelve decisivo.
«No podemos actuar como si los fenómenos tecnológicos fueran ajenos al derecho, de la misma forma en la que no podemos esperar a que la evolución tecnológica nos convierta en víctimas de ella misma.
«Nos encontramos en un punto de quiebre que exige perfiles capaces de comprender los riesgos de estas nuevas tecnologías y aprovechar sus ventajas para construir instituciones a la altura de esta nueva era», agregó.
Fuentes citó ejemplo de cómo el uso de las tecnologías sí puede afectar el curso de un proceso electoral.
Recordó el uso de bots en llamadas con la voz clonada del ex Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, invitando a la gente a que no votara en la elección primaria de enero y guardaran su voto para la elección de noviembre de 2024.
Agregó que los algoritmos pueden amplificar u ocultar información, como sucedió en Rumania en 2024, cuando su tribunal constitucional anuló la primera vuelta de la elección presidencial, tras advertir indicios de interferencia digital y manipulación informativa en plataformas en beneficio de un candidato.
«Así como la tecnología posee la capacidad de fortalecer la democracia, también puede llegar a erosionarla. Los fenómenos desinformativos pueden surgir y difundirse con una velocidad nunca antes vista, gracias a los bots y a la arquitectura algorítmica de las plataformas digitales.
«Igualmente, el contenido generado por la Inteligencia Artificial puede aparentar autenticidad de manera alarmante», sostuvo el Magistrado Felipe Fuentes.
A su vez, el Magistrado Felipe de la Mata recordó palabras reciente del Papa León 14, en su Encíclica Magnifica Humanitas, donde advierte sobre los riesgos de la inteligencia artificial, al cuestionar ¿Quién detenta hoy el poder tecnológico y hacia dónde lo orienta?
«Hay que valorar que el uso de la tecnología no se agota en determinar si la conducta se adecua o no al marco regulatorio existente, sobre todo si se trata de un marco que no se ha actualizado a los supuestos que ofrecen las capacidades tecnológicas.
«Un actuar ético no puede ser ajeno a las consecuencias que genera, tanto en lo individual como en lo colectivo», planteó.
Con la especialización en «Ciberdemocracia y Justicia Electoral», indicó que el Tribunal Electoral asume el reto de atender el fenómeno del avance de la tecnología y una sociedad que ejerce la política de forma cada vez más digitalizada.
Se necesita, dijo De la Mata, una justicia electoral que comprenda sus desafíos a cabalidad.
Agregó que se deben generar las herramientas necesarias para afrontar problemas que apenas hace 10 años parecían ciencia ficción, pero que ya son una realidad latente en el contexto de la competencia política y del mundo digitalizado, y citó también casos que evidencian el uso de tecnologías y que requirieron definiciones de la autoridad electoral.
Por ejemplo, mencionó la discusión sobre la difusión de una imagen alterada digitalmente, en la que se mostraban espectaculares, supuestamente colocados por el INE en una de las avenidas principales de la ciudad, pero que nunca existieron.
Agregó que cada vez son más los casos en los que se presentan como pruebas de la comisión de conductas ilícitas capturas de pantalla de conversaciones de WhatsApp.






