Venus Williams se despidió de su 26ta participación en un cuadro de individuales del Abierto de Estados Unidos la madrugada de este lunes, al caer en sets corridos ante la también estadunidense e invitada Sofia Kenin después de no pisar la cancha hasta la medianoche.
La tenista de 46 años perdió 6-2, 7-6 (6) en lo que podría haber sido su último partido individual en un Grand Slam, si no el final de su ilustre carrera. Fue la 15ta derrota consecutiva de Williams en individuales desde su última victoria, en Washington, en julio de 2025.
Williams acumula ahora seis derrotas seguidas en el US Open desde que ganó en la primera ronda en 2019. Con el dobles programado más adelante esta semana junto a su hermana Serena, Venus no estaba lista para contemplar su futuro en el tenis.
“No creo que tenga que hacerlo. Mi mente está completamente enfocada en esto: cómo me recupero de esta noche completamente demencial y me preparo para la siguiente”, dijo Williams ante un pequeño grupo de reporteros tras el partido.
Williams y su rival de 27 años esperaron un tiempo extraordinariamente largo para salir a la cancha en el estadio Arthur Ashe, debido al retraso provocado por la derrota de Novak Djokovic ante Mariano Navone en 4 horas y 36 minutos, que amenazó con trasladarlas al estadio Louis Armstrong. La acción masculina terminó justo a tiempo para jugar en el Ashe, pero no sin antes dejar algo de historia.
El partido comenzó a las 12:13 de la mañana, el inicio más tardío de un encuentro en el US Open, seis minutos después del récord anterior, establecido por Aryna Sabalenka contra Ekaterina Alexandrova en la tercera ronda en 2024.
“No es lo ideal. Habría preferido otra cosa, definitivamente», dijo Williams. «No fue bueno para ninguna de las dos, así que creo que ambas hicimos lo mejor posible”, agregó.
Kenin necesitó apenas 32 minutos para ganar el primer set, pero Williams aprovechó errores y conectó algunos golpes en el segundo que dieron al público, que se quedó hasta tarde, motivos para animar: remontó un 4-2 en contra para forzar un desempate, antes de desperdiciar varios puntos de set y enviar la pelota a la red para cerrar el encuentro.
“Venus obviamente estaba jugando un tenis increíble. Yo solo intenté seguir luchando», señaló Kenin. «No me sentía al 100 por ciento en cuanto al juego, con algunos nervios, pero traté de hacer lo mejor para mantenerme fuerte en esos momentos”, dijo.
Al concluir a las 2:01 de la mañana, se convirtió en el final más tardío para un partido de primera ronda en la historia del Abierto de Estados Unidos. Es el tercer desenlace más tardío para un partido femenino en cualquier instancia del torneo.
“Tuve muchos momentos grandiosos. A medida que avanzaba el partido, seguí exigiéndome para tratar de encontrar mi mejor tenis y mi ritmo», expresó Williams. «No es fácil hacerlo en la primera ronda. No es fácil hacerlo a la 1 o 2 de la madrugada para tratar de encontrar tu ritmo y jugar lo mejor posible, pero lo intenté”, afirmó.
Williams está a un cuarto de siglo de distancia de su segundo de dos campeonatos consecutivos en Nueva York. También ganó Wimbledon cinco veces entre 2000 y 2008, para sumar siete títulos individuales de Grand Slam.
Intentó disfrutar la experiencia la noche de este domingo y la madrugada del lunes tanto como pudo, aunque en su mayoría estaba preocupada por su desempeño en la cancha.
“Siempre trato de apreciarlo, pero definitivamente es todo negocios y no hay margen de error. Trata de empaparte de ello, y empaparte es más divertido cuando la pelota está entrando”, manifestó Williams.






