La longevidad no se trata únicamente de vivir más años, sino de conservar durante el mayor tiempo posible la salud física y mental, la autonomía y la capacidad de disfrutar de una vida activa.
De acuerdo con el Dr. David Barzilai, especialista en longevidad y profesor de la Facultad de Medicina de Harvard, no existen fórmulas mágicas para lograrlo. La clave está en mantener de manera constante algunos hábitos básicos.
- Mantenerse en movimiento. Combinar ejercicio de fuerza con actividad aeróbica ayuda a cuidar los músculos, los huesos, el corazón y la salud cerebral. También es recomendable interrumpir los periodos prolongados sentado con algunos minutos de movimiento.
- Cuidar la alimentación. Una nutrición equilibrada contribuye a controlar los niveles de glucosa, reducir la inflamación y proporcionar los nutrientes necesarios para mantener la masa muscular y reparar los tejidos.
- Dormir bien. Durante el sueño, el organismo realiza funciones esenciales relacionadas con la memoria, el cerebro y la regulación hormonal. Para los adultos, se recomienda dormir aproximadamente 7 a 8 horas por noche y mantener horarios regulares.
- Manejar el estrés. El ejercicio, el descanso adecuado, la exposición a la luz natural y mantener contacto con personas de confianza pueden ayudar a controlar el estrés y favorecer el bienestar emocional.
- Fortalecer los vínculos sociales. Mantener relaciones significativas también forma parte de un envejecimiento saludable. Convertir el contacto con familiares, amigos u otras personas en un hábito regular puede ayudar a combatir el aislamiento.
La conclusión del especialista es sencilla: vivir más y mejor depende menos de soluciones extraordinarias que de mantener hábitos saludables de forma constante durante años.
Con información de agencias.






