Cada vez se ve más lejana la esperanza de que la presa Francisco I. Madero, conocida como Las Vírgenes, llegue a derramar este año 2026.
Aunque su nivel es mejor que el de La Boquilla, al reportar un 55.44% de almacenamiento, la falta de escurrimientos importantes y lo avanzado de la temporada hacen que la posibilidad de verla derramar sea cada vez más remota.
Por su parte, la presa La Boquilla, la más grande del estado, se encuentra en una situación más crítica, con apenas un 22.73% de su capacidad, lo que refleja la sequía que aún golpea a la cuenca del Río Conchos.
Productores de la región señalan que para que Las Vírgenes alcance el 100%, se necesitarían lluvias extraordinarias y sostenidas en las próximas semanas, algo que no se ve en el pronóstico.
De no presentarse un cambio radical en el temporal, la presa cerrará un año más sin derramar, lo que mantiene la incertidumbre sobre el agua disponible para el próximo ciclo agrícola y deja a medias la esperanza que había al inicio de la temporada de lluvias.






