Red Bull se prepara para otro fin de semana de pesadilla.
Para el Gran Premio de Mónaco, el equipo de las bebidas energéticas anticipa que sus monoplazas sufrirán con los baches y los bordillos del circuito callejero, así que las posibilidades de llegar al podio otra vez se reducen.
«Oh sí, eso va a ser genial. ¡Creo que voy a pedir una nueva espalda! En cualquier lugar donde haya baches va a ser difícil para nosotros. Eso tiene que ver con la filosofía de nuestro coche en este momento, cómo lo configuras para absorber los baches frente a la cantidad de carga aerodinámica», mencionó Max Verstappen.
En Miami, los austriacos llevaron un primer paquete de actualizaciones con el que se mostraron más competitivos y en Canadá su rendimiento les permitió establecerse en el tercer puesto con el neerlandés y en el quinto con Isack Hadjar, lo que fue alentador.
«Aún no es del todo óptimo. Estuvo un poco mejor en Miami, pero por supuesto no era tan accidentado ahí. Eso nos facilitó encontrar la configuración adecuada», agregó el 4 veces campeón de la Fórmula Uno.
En los últimos años, el historial de Red Bull en las calles del Principado es exitoso, con triunfos en 2010, 2011, 2012, 2018, 2021, 2022 y 2023.






