Morena acusó este jueves a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, de eludir su responsabilidad ante la Fiscalía General de la República (FGR) al impugnar el citatorio que la convocaba a declarar como testigo en Ciudad Juárez por la presunta participación de agentes extranjeros en territorio nacional.
En un posicionamiento oficial, el partido guinda calificó de «argucias legales» la decisión de la mandataria panista de no presentarse ante la autoridad ministerial y señaló que prefirió trasladar el asunto al terreno mediático desde la Ciudad de México.
El partido en el poder descartó que el caso constituya persecución política y lo enmarcó en la necesidad de esclarecer hechos que, a su juicio, podrían vulnerar la soberanía nacional y el pacto federal.
Argumentó que ninguna autoridad local puede actuar por encima de la Constitución ni sustituir las facultades exclusivas del Estado mexicano en materia de política exterior y seguridad nacional.
Morena también exigió a la gobernadora que deje de ampararse en el fuero, en tecnicismos jurídicos y en el respaldo del PAN, y que comparezca ante la FGR. «Toda persona servidora pública, sin importar su cargo o militancia, debe responder ante la ley cuando existan hechos que ameritan investigación», sostiene el escrito.






