El receptor abierto de Los Angeles Rams, Puka Nacua, ingresó recientemente a un centro de rehabilitación, de acuerdo con información proporcionada por su abogado, Levi McCathern.
En el mensaje dirigido a NFL Network, McCathern aseguró que el receptor “completará el programa con tiempo suficiente para participar en todas las OTAs (entrenamientos organizados del equipo)” de los Rams, por lo que se espera que el jugador esté disponible para integrarse a las actividades del equipo durante la preparación rumbo a la próxima temporada.
La situación ocurre después de que, en marzo, una mujer de Los Ángeles presentara una demanda civil contra Nacua, en la que señala que el jugador realizó una “declaración antisemita no provocada” durante la víspera de Año Nuevo y que posteriormente la habría mordido en el hombro. La denuncia incluye acusaciones por violencia de género, agresión, lesiones y negligencia.
El mes pasado, en un comunicado obtenido por ABC News, McCathern indicó que Nacua niega “en los términos más enérgicos posibles” las acusaciones en su contra y aseguró que cuentan con evidencia en video que, según la defensa, contradice las afirmaciones presentadas en la demanda.
El receptor, quien cumple su cuarto año en la National Football League, entrará en 2026 en la última temporada de su contrato de novato y posteriormente podría ser elegible para una extensión de contrato de alto valor.






