La dirigente estatal del PAN en Chihuahua, Daniela Álvarez, criticó el “Plan B” de la reforma electoral impulsado por Morena al asegurar que no combate la intervención del crimen organizado y, por el contrario, protege privilegios.
La panista respaldó el voto en contra de su partido y advirtió que la medida debilita la democracia en México y lamentó que la reforma haya sido aprobada sin el consenso de todas las fuerzas políticas, calificándolo como un hecho inédito que dejó fuera tanto a la oposición como a la ciudadanía del debate.
Externó que la iniciativa fue impulsada sin escuchar distintas voces ni atender las preocupaciones del entorno político nacional.
Faltan sanciones
La líder panista señaló que Morena evitó establecer sanciones contundentes contra partidos que reciban recursos ilícitos o permitan la infiltración del crimen organizado en campañas. Consideró que deberían contemplarse medidas como la pérdida definitiva del registro para quienes incurran en estas prácticas.
“Si un partido se beneficia del crimen, debería quedar fuera de por vida. Eso es lo que México necesita, no simulaciones”, afirmó.
Problema de la sobrerrepresentación
Además, sostuvo que la reforma no atiende problemas como la sobrerrepresentación legislativa ni garantiza condiciones adecuadas de paridad de género y equidad en la integración de ayuntamientos. En su opinión, lejos de corregir distorsiones del sistema, la iniciativa las profundiza.
Álvarez destacó que la oposición logró eliminar la propuesta de revocación de mandato incluida en la reforma, lo que —dijo— evitó posibles riesgos de reelección en el Ejecutivo federal.
Finalmente, la presidenta del PAN Chihuahua aseguró que su partido continuará defendiendo elecciones libres y justas, con instituciones sólidas y reglas claras. También advirtió que enfrentarán cualquier intento de imponer un modelo que, a su juicio, busque concentrar el poder.






