La cáscara de piña contiene compuestos naturales que, de acuerdo con la medicina tradicional y diversas publicaciones de salud, pueden aportar beneficios cuando se consume en infusión o bebida.
Uno de los principales componentes es la bromelina, una enzima asociada con la digestión de proteínas y a la que se le atribuyen propiedades antiinflamatorias. Por ello, el té de cáscara de piña es utilizado comúnmente para aliviar malestares estomacales leves o sensación de pesadez.
Además, la cáscara conserva fibra, vitamina C y antioxidantes, elementos que pueden contribuir a:
Favorecer el tránsito intestinal.
Apoyar el sistema inmunológico.
Promover un efecto diurético leve.
Ayudar a reducir la inflamación ligera.
¿Cómo se consume?
La preparación más común es el té o agua de cáscara de piña. Para elaborarlo, se recomienda lavar y desinfectar bien la cáscara, hervirla durante 20 a 30 minutos y dejar reposar antes de colar el líquido.
También se utiliza en la elaboración de tepache, una bebida fermentada tradicional en México.
Consideraciones
Especialistas advierten que, si bien puede aportar nutrientes, no sustituye tratamientos médicos ni debe considerarse una solución para enfermedades. Personas con condiciones específicas o que consumen medicamentos deben consultar previamente a un profesional de la salud.






