Los Red Devils siguen enrachados en la única competencia restante del año futbolístico y apuntan a quedar dentro de puestos de UEFA Champions League.
La llegada de Michael Carrick al banquillo de Old Trafford ha significado un impulso inmediato para el Manchester United, que el sábado sumó un nuevo triunfo al imponerse 2-0 al Tottenham, en un duelo donde los Red Devils mostraron autoridad de principio a fin y se mantienen firmes en la pelea por los puestos de UEFA Champions League.
El encuentro se inclinó aún más a favor del United cuando Cristian Romero fue expulsado tras una dura falta sobre Casemiro, en una acción que dejó al conjunto londinense con un hombre menos cuando el cuadro local ya era superior. Desde ese momento, los dirigidos por Carrick controlaron el desarrollo del partido y dominaron el resto del encuentro.
El primer aviso llegó apenas en los segundos iniciales, cuando Bruno Fernandes condujo por el centro y habilitó a Bryan Mbeumo, quien no logró concretar. Más tarde, al minuto 38, Fernandes cobró un tiro de esquina en corto, Kobbie Mainoo retrasó el balón y Mbeumo definió con calma desde la frontal del área para abrir el marcador ante la euforia de la afición.
Ya en la recta final, cuando restaban diez minutos para el silbatazo, Bruno Fernandes sentenció el duelo tras rematar de cerca un centro enviado por Diogo Dalot desde la banda derecha. Con este resultado, el Manchester United se afianza de momento en el cuarto lugar de la tabla con 44 puntos, cuatro más que el Chelsea, que aún tiene un partido pendiente.






