Las frutas son una parte importante del desayuno, ya que aportan energía y ayudan al buen funcionamiento del cuerpo. Entre todas, la papaya destaca como una de las mejores opciones para consumir por la mañana gracias a su alto contenido de agua, fibra y enzimas naturales.
Aunque a algunas personas no les gusta mucho su sabor, la papaya es una fruta tropical muy completa. Una porción pequeña aporta pocas calorías y nutrientes importantes como vitamina C, vitamina A, potasio y ácido fólico, además de pequeñas cantidades de calcio, magnesio y vitaminas del complejo B.
Especialistas señalan que la papaya contiene antioxidantes como el licopeno, los cuales ayudan a proteger las células del cuerpo, cuidar el corazón y combatir el daño causado por los radicales libres.
Otro de sus grandes beneficios es que contiene papaína, una enzima que facilita la digestión de los alimentos. Gracias a esto, comer papaya puede ayudar a reducir la inflamación abdominal, mejorar el tránsito intestinal y prevenir problemas como el estreñimiento.
Consumir papaya en el desayuno o en ayunas también favorece la absorción de antioxidantes y fortalece el sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a defenderse de enfermedades.
Además, su alto contenido de agua y fibra genera sensación de saciedad, por lo que es una fruta muy recomendada en planes para controlar el peso, sin dejar de aportar nutrientes esenciales.
Por último, expertos señalan que la papaya puede ayudar a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos, lo que contribuye a prevenir enfermedades del corazón y a mantener una buena salud general.






