Funcionarios iraníes se comunicaron el miércoles con otros países de Oriente Medio debido a la amenaza de un posible ataque militar de Estados Unidos en el país, mientras el valor del rial, la moneda de Irán, alcanzó un nuevo mínimo un mes después del inicio de las protestas que pronto se extendieron a nivel nacional y provocaron una sangrienta represión.
Dos naciones, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, han señalado que no permitirán que su espacio aéreo sea utilizado para ningún ataque. Sin embargo, Estados Unidos ha trasladado el USS Abraham Lincoln y varios destructores de misiles guiados a la región, que pueden utilizarse para lanzar ataques desde el mar.
La moneda iraní cayó a un mínimo histórico de 1,6 millones de riales por dólar, según comerciantes locales de divisas. El martes estaba en 1,5 millones por dólar. Los problemas económicos habían provocado las protestas que se ampliaron para desafiar a la teocracia.
No está claro qué decidirá el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el uso de la fuerza, aunque estableció dos líneas rojas: el asesinato de manifestantes pacíficos y la posible ejecución masiva de detenidos. La violenta represión de las autoridades iraníes contra las manifestaciones dejó al menos 6.221 muertos y se teme que la cifra real sea mucho mayor, dijeron activistas el miércoles.
“Esperamos que Irán rápidamente ‘Venga a la Mesa’ y negocie un acuerdo justo y equitativo —SIN ARMAS NUCLEARES— uno que sea bueno para todas las partes”, escribió Trump el miércoles en su plataforma Truth Social. “El tiempo se acaba, ¡es realmente esencial!”.
Refiriéndose a los ataques de junio en Irán, mientras Estados Unidos se incorporaba a la guerra de 12 días de Israel contra la República Islámica, Trump escribió que “¡el próximo ataque será mucho peor!”.
La misión de Irán ante las Naciones Unidas le respondió de inmediato a Trump, publicando en X que “Irán está listo para el diálogo basado en el respeto e intereses mutuos —¡PERO SI SE LE PRESIONA, SE DEFENDERÁ Y RESPONDERÁ COMO NUNCA ANTES!”.
Los medios estatales de Irán, que ahora sólo se refieren a los manifestantes como “terroristas”, siguen siendo la única fuente de noticias para muchas personas, ya que Teherán cortó el acceso a internet hace unas tres semanas. Pero la indignación y la angustia ha crecido entre los iraníes en las semanas posteriores, en las que han visto imágenes de manifestantes baleados y muertos y se preocupan por lo que pueda suceder a continuación mientras la economía del país se hunde aún más.
“Siento que mi generación no logró dar una mejor lección a los más jóvenes”, dijo Mohammad Heidari, un profesor de secundaria de 59 años en Teherán. “El resultado de décadas de enseñanza de mis colegas y mías llevó a la muerte de miles, y tal vez más heridos y prisioneros”.
Diplomacia rápida entre Irán y naciones árabes
El Ministerio de Exteriores de Egipto dijo que su principal diplomático, Badr Abdelatty, habló por separado con el canciller iraní, Abbas Araghchi, y el enviado de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, para “trabajar para conseguir calma, con el fin de evitar que la región caiga en nuevos ciclos de inestabilidad”.
En el comunicado no se ofrecieron detalles, aunque los medios estatales iraníes citaron a Araghchi diciendo que habían estado en contacto con mediadores de terceros. Witkoff, un promotor inmobiliario multimillonario y amigo de Trump, había negociado anteriormente sobre el programa nuclear de Irán. No hubo un comentario inmediato sobre la llamada por parte de la Casa Blanca.
El ministro de Exteriores de Turquía también habló por teléfono con Araghchi sobre la reducción de las tensiones regionales. Autoridades turcas han expresado su preocupación de que la intervención en Irán podría provocar inestabilidad o desencadenar una oleada de refugiados.
Mientras tanto, el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, habló por teléfono con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y dijo que el reino “no permitirá que su espacio aéreo o su territorio sea utilizado para ninguna acción militar contra Irán o para cualquier ataque de cualquier parte, independientemente de su origen”. Eso se produce después de una promesa similar de los Emiratos Árabes Unidos. Tanto Arabia Saudí como los Emiratos Árabes Unidos albergan activos aéreos y tropas estadounidenses. Ambos también han enfrentado ataques en la última década. Un asalto en 2019, que Occidente cree que fue llevado a cabo por Irán, redujo brevemente a la mitad la producción de petróleo saudí. Emiratos Árabes Unidos enfrentaron varios ataques reivindicados por los rebeldes hutíes de Yemen en 2022.
Sin embargo, la base más grande de Estados Unidos en la región es la amplia Base Aérea de Al Udeid en Qatar, que sirve como la sede operativa avanzada del Comando Central del ejército estadounidense. Tanto Araghchi como Ali Larijani, un alto funcionario de seguridad iraní, presuntamente sostuvieron llamadas con el primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani. Qatar reconoció la llamada de Araghchi, pero ofreció pocos detalles sobre lo que se discutió.
Irán atacó Al Udeid en junio en respuesta al envío de aviones de guerra estadounidenses por parte de Trump para bombardear instalaciones de enriquecimiento nuclear iraníes durante la guerra del año pasado.
“Nuestra postura es exactamente esta: aplicar la diplomacia a través de amenazas militares no puede ser ni efectivo ni constructivo”, dijo Araghchi a los periodistas el miércoles fuera de una reunión del gabinete. “Si quieren que las negociaciones tomen forma, deben abandonar las amenazas, las demandas excesivas y el planteamiento de cuestiones ilógicas. Las negociaciones tienen sus propios principios: deben llevarse a cabo en igualdad de condiciones, basadas en el respeto mutuo y para el beneficio mutuo”.
Activistas ofrecen nuevo recuento de muertes
Aunque no ha habido protestas en varias semanas después de la represión, la información que llega a cuentagotas desde Irán a través de antenas satelitales de Starlink está alcanzando a los activistas fuera del país, quienes han tratado de contabilizar la matanza.
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, que ha sido precisa en múltiples rondas de disturbios en Irán, dijo el miércoles que al menos 6.221 muertos que contaron incluían al menos 5.858 manifestantes, 214 fuerzas afiliadas al gobierno, 100 niños y 49 civiles que no estaban manifestándose. Más de 42.300 personas han sido arrestadas, agregó.
El grupo verifica cada muerte y arresto con una red de activistas sobre el terreno en Irán. The Associated Press no ha podido evaluar de manera independiente el número de muertos dado que las autoridades cortaron el internet y restringieron las llamadas hacia la República Islámica.
El gobierno de Irán ha dado un número de muertos mucho menor de 3.117, diciendo que 2.427 eran civiles y fuerzas de seguridad, y describió al resto como “terroristas”. En el pasado, la teocracia iraní ha subestimado o no ha informado sobre las muertes por disturbios.
Ese número de muertos supera al de cualquier otra ronda de protestas o disturbios en Irán en décadas, y recuerda el caos que rodeó a la Revolución Islámica de 1979.
Irán también anunció el miércoles la ejecución de Hamidreza Sabet, un hombre condenado por espiar para Israel. La ejecución de Sabet es la 13ra llevada a cabo por Irán contra presuntos espías para Israel desde la guerra de junio.






