Seattle.- Los Seattle Seahawks están de vuelta en el Super Bowl tras 11 años de espera.
Sam Darnold, con todo y la lesión en el oblicuo izquierdo que le ha afectado en las últimas dos semanas, lanzó para 346 yardas con tres pases de anotación, y con eso colocó a los Seahawks de regreso en el Super Bowl.
Seattle derrotó con el apoyo de su gente 31-27 a los Rams de Los Ángeles para llevarse el Juego de Campeonato de la NFC, y regresar al Súper Domingo después de 11 años de ausencia -curiosamente la última vez que sacaron boleto fue para enfrentar a los Pats, a quienes volverán a ver el próximo 8 de febrero-.
Los Seahawks, primeros sembrados de la NFC en la Postemporada, ejecutaron de manera excepcional, sin errores, y desde el primer cuatro comenzaron a anotar.
Jaxon Smith-Njigba tuvo 10 recepciones en el juego para 153 yardas y un touchdown, y apareció en los momentos clave para ayudarle a Seahawks a separarse del rival.
«Es increíble, tenemos un gran equipo. No he pensado en lo que viene, vamos día por día. Lo estamos haciendo por un gran equipo», expresó Darnold, quien apenas llegó esta campaña al equipo -venía de los Vikings-.
Ambos equipos anotaron durante los primeros tres cuartos, pues en el último se fueron los dos en blanco. Todavía los Rams buscaron un milagro con 25 segundos en el reloj.
Matthew Stafford, ya sin tiempos fuera, inició una serie en su yarda 7. Comenzó con un pase de más de 20 yardas, pero con 10 segundos era casi imposible un «Ave María».
El candidato al MVP, quien acabó con 374 yardas y tres pases de anotación, lanzó otro largo pase de 23 yardas para llegar hasta la 30 del rival, pero el reloj se acabó.






