En la vida cotidiana existen hábitos que muchas personas consideran normales, pero que con el paso del tiempo pueden afectar la salud sin que se note de inmediato. Especialistas advierten que estos comportamientos pueden causar daños físicos y emocionales de forma gradual.
Sedentarismo
Pasar muchas horas sentado se ha vuelto común por el trabajo, la escuela y el uso del celular o la computadora. La falta de movimiento puede causar dolores musculares, aumento de peso y problemas del corazón, incluso en personas jóvenes.
Dormir poco (desvelarse)
Dormir menos de siete horas de forma constante afecta la concentración, la memoria y las defensas del cuerpo. Además, usar el celular o ver pantallas antes de dormir dificulta el descanso y provoca cansancio durante el día.
Mala hidratación
No tomar suficiente agua es otro hábito frecuente. Muchas personas sustituyen el agua por refrescos o café, lo que puede provocar fatiga, dolor de cabeza y bajo rendimiento físico y mental.
Comida chatarra
Consumir alimentos altos en grasa, azúcar y sal de manera regular puede dañar la salud. Este tipo de comida aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, sobre todo cuando se combina con poca actividad física.
Estrés constante
Vivir bajo presión todo el tiempo puede afectar tanto la salud física como emocional. El estrés prolongado puede provocar ansiedad, problemas para dormir y afectar el corazón.






