La iniciativa de reforma electoral auspiciada por la comisión del Gobierno federal morenista pretende acotar la participación de partidos minoritarios y reducir el financiamiento público.
La propuesta reduce en 100 a los diputados y en 32 a los senadores, ambos de representación proporcional, lo que afectaría principalmente a los partidos opositores y minoritarios.
Especialistas electorales consideraron que, de prosperar esta iniciativa, Morena apuesta a monopolizar y perpetuarse en el poder político, al proponer modificaciones al sistema de representación y financiamiento público de las elecciones lo que debilitaría la pluralidad en el Congreso.
De los 500 Diputados actuales, 200 son plurinominales.
El 62 por ciento de los pluris son de partidos diferentes a Morena.
Y de los 128 Senadores, 32 son de representación proporcional, de los cuales 63 por ciento no son de Morena.
A la vez, el partido oficial concentra las diputaciones y senadurías de mayoría y al restar a legisladores de representación proporcional la presencia morenista en el Congreso crecería.
A estos temas se agrega la intención del Gobierno federal de adelantar la revocación de mandato para 2027 con la intención de que la Presidenta Claudia Sheinbaum sea factor en la elección intermedia, donde se renovará el Congreso federal y 17 gubernaturas, entre otros cargos.
Los electores votarán simultáneamente por ratificar a la Presidenta y por dar un voto a su partido en las elecciones de Congreso, lo que fortalecería la posibilidad de triunfo de morenistas.
En el estudio titulado «Estándares internacionales para la próxima reforma electoral en México», publicado esta semana, organizaciones especializadas en derecho electoral, como la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, la Barra Mexicana Colegio de Abogados, el Laboratorio Electoral y la Fundación Konrad Adenauer México, alertaron sobre la reforma electoral.
«El modelo electoral actual se construyó específicamente para poner fin a 70 años de hegemonía de un solo partido (1929-2000)», dice.
Las organizaciones detallan algunos de los estándares internacionales que deberían regir una reforma electoral en México, como son preservar el sistema de representación proporcional y los límites de la sobrerrepresentación, así como garantizar la preeminencia del financiamiento público de las elecciones para evitar su captura por intereses económicos o ilícitos.
«El marco constitucional mexicano emplea una doble protección para garantizar el pluralismo. Por un lado, establece un modelo mixto que combina 300 distritos de mayoría relativa con 200 escaños asignados por representación proporcional, apoyado por límites estrictos a la sobrerrepresentación.
«Por otro, para asegurar la equidad sustantiva en la competencia, ordena que el financiamiento público prevalezca sobre el privado. Este diseño pretende evitar que una sola fuerza política convierta una mayoría simple en un dominio legislativo absoluto, al tiempo que protege al poder político de ser capturado por intereses económicos», detalla.
Al trastocar estos elementos, exponen las organizaciones, se monopoliza el poder político y se echa abajo el sistema plural de partidos, «elemento esencial de la democracia representativa».
‘Sin PT no hay reforma’
El coordinador del PT en San Lázaro, Reginaldo Sandoval, ya abrió su juego: sin ellos, Morena no suma los 334 votos para la reforma electoral.
«En términos de reformas constitucionales, depende de lo que resuelva la 4T. Y la 4T depende de lo que resuelva el PT y el Verde: hay que decirlo con toda claridad, eso todo mundo lo sabe. El que quiera engañarse, pues que se engañe solo.
«Somos 500 diputados y para hacer una reforma constitucional se requieren 335 legisladores (sic).
¿Y cuántos tiene Morena? 253. Faltan muchos. Sin el PT no da, sin el Verde no da. Necesitamos sumarnos todos para que dé 335, esa es la aritmética», dijo.
Fuentes de Morena confirmaron que a las dirigencias petista y verde ya les comunicaron que el plan electoral pretende reducir en un centenar las diputaciones plurinominales y quitar 32 senadores de representación, además de reducir en 30 por ciento el gasto a partidos.
Ambas medidas afectarían la representación de los partidos aliados de la 4T.
«Si ya tenemos el Ejecutivo, tenemos el Legislativo y ganamos por la vía de la elección el Judicial. ¿Habrá necesidad de una reforma?», cuestionó.






