Más que un simple amistoso de preparación, el partido de esta noche entre México y Bélgica se vislumbra como la última oportunidad de varios futbolistas para convencer a Javier Aguirre de que deben estar en la lista del Tri para la Copa del Mundo.
Al tratarse del cierre de la última fecha FIFA previa al Mundial, los nombres que militan fuera de la Liga MX ya no tendrán ningún otro chance de probarse con la Selección Mexicana antes del 30 de mayo, el día límite que tiene el «Vasco» para anunciar la convocatoria de 26 jugadores.
Por eso el duelo en Chicago será una especie de examen final para aquellos integrantes de legión extranjera tricolor que aún no terminan de amarrar su lugar en la justa, comenzando por Guillermo Ochoa.
En caso de ser titular frente al conjunto belga, el histórico arquero, que actualmente milita en AEL Limassol FC de Chipre, deberá comprobar que aún tiene algo que aportarle al combinado nacional a pesar de sus 40 años, ya sea dentro como fuera de la cancha.
Mismo caso que los dos futbolistas que juegan en Grecia, Jorge Sánchez y Orbelín Pineda, quienes han sido muy criticados por su bajo rendimiento las últimas ocasiones en las que se han puesto la camiseta tricolor, lo que podría poner en duda su boleto mundialista.
En el medio campo, Álvaro Fidalgo y Obed Vargas querrán tener una prueba más después de aparecer como titulares el encuentro pasado frente a Portugal, o de lo contrario deberán esperar que sus actuaciones en el Betis y Atlético de Madrid sean suficientes para llenarle el ojo a Aguirre.
Y, en el ataque, tal vez la zona más discutida, Julián Quiñones (Al-Qadsiah F.C.) y Germán Berterame (Inter Miami) también necesitan dar ese último salto para demostrar que pueden ser una arma importante para la ofensiva del Tri en la Copa del Mundo.






